miércoles, 1 de junio de 2011

El negocio de la cría.

Aunque yo jamás compraré un cachorro de raza consciente de que hay miles de perros en protectoras de toda España, puedo entender que alguien desee un cachorro de una raza determinada, por el motivo que sea.
 
Si alguien tiene ese capricho, le recomiendo que acuda a un criador fiable para conocer el entorno en el que ha crecido el cachorro, a los padres o al menos a la madre y asegurarse de que no ha salido de una fábrica de perros. Le saldrá más caro, pero los caprichos valen dinero, porque criar una raza no es ninguna tontería. En la Real Sociedad Canina pueden asesorar a las personas que estén interesadas por una raza en particular así como a través de los clubes oficiales de cada raza.

Muchas personas compran perros, supuestamente de raza, a particulares que crían sin ton ni son y venden barato. Otros, los adquieren en una tienda de mascotas, pues se enamoran del cachorro que vive tras una cristalera. Hay que asegurarse de la procedencia del cachorro pues muchos de ellos vienen de criaderos de Europa del Este que obligan a viajar a los cachorros en condiciones pésimas. Tanto, que muchos mueren antes de llegar y otros mueren a los pocos días de estar en casa de sus nuevos dueños.

No voy a entrar a valorar el maltrato psicológico y daño, en muchos casos irreversible, que supone para un cachorro en plena etapa de socialización, el estar encerrado en una jaula de cristal, aislado del contacto físico con otros perros y con seres humanos y a merced de las miradas de todo el mundo, sin opción a refugiarse. Lo dejo para otro post.
Luego están los criaderos de muchas razas que se anuncian por Internet y a través de revistas del sector. Un buen criador nunca estará especializado en 15 o 20 razas. Es imposible. La casi totalidad de ellos crían perros como quien cría gallinas. Muchas de sus hembras, explotadas a partos, acaban hechas polvo en las protectoras cuando ya no sirven para tener más cachorros (y esas son las que tienen suerte).

Una de estas hembras, aunque hay muchas como ellas, es Pepa, una Shiba Inu adulta. Pepa ha vivido toda su vida en un criadero siendo explotada para producir cachorros. Explotada, pero eso sí, sin chipar y con unas condiciones veterinarias más que cuestionables. Ahora está atendida, vacunada, esterilizada, chipada y querida. Solo necesita un hogar definitivo. Es súper cariñosa, pequeñita, necesita atenciones, pues se le nota que no le han hecho mucho caso, y te reclama constantemente. Perfecta para una casa. Es tímida pero va bien con la correa y se lleva bien con otros perros.

Si no puedes adoptar pero quieres ayudar, puedes apadrinar a Pepa o a cualquiera de sus compañeros, por sólo 6 euros al mes. Infórmate pasando por la sede (Marqués de la Ensenada 42 bajo, pasaje con calle Villamediana, lunes, miércoles y viernes de 20:30 a 21:30) o en el 941233500 o 679064646


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