lunes, 12 de diciembre de 2011

Fechas extrañas

Tarde de bajón. Mientras centenares de personas, hacían sus compras navideñas, yo en casa, iba y venía con el ordenador, intentando poner en orden mis ideas para poder trasladarlas de forma eficiente. Demasiadas cosas en mi cabeza.

Por la mañana, me había escapado al monte con mis ahijadas de la Asociación Protectora de Animales de La Rioja, Iris y Yenka. Su alegría y sus fiestas al recibirme siempre consiguen ponerme de buen humor. Según me asomo a la puerta del refugio, me reconocen y me saludan entre saltos y ladridos de gozo. Iris reconoce hasta la furgoneta y se empeña en hacerse ver desde la puerta. Yenka más tímida espera a que vaya por ella. Ya no hay miedo. Se deja hacer y eso me reconforta. Poco a poco…. La mañana está cargada de niebla, humedad y tiros. El monte es de los cazadores que disparan sin descanso. Yo no veo apenas y las perras no se separan de mí. Entienden perfectamente el significado de los disparos. Son listas.

Para muchos ha sido un domingo de compras y opulencia a pesar de la crisis. Y no tengo ganas de fiesta. Me siento fatal. Demasiados abandonos. Demasiadas urgencias. Demasiada hipocresía por parte de los obligados a poner soluciones.

No quiero flojear y me dedico a animar a todo el mundo que siente flaquear sus fuerzas cuando las mías ya están casi al límite. Pero hay que seguir. Impotencia y rabia una vez más. Desolación por no llegar. La sensación de vacío empieza a ser demasiado familiar pero no por ello, deja de doler. Corroe y se asienta firme para que no me olvide nunca de porqué estoy aquí.

No puedo evitar pensar en todos los animales que hoy están en la perrera, necesitados de un ángel que los rescate de la incertidumbre de su destino. Mañana igual ellos ya no están, pero habrá otros. Siempre hay más. Cada adopción es una pequeña victoria que te anima a seguir pero hay tanto por hacer. Cada vez que me asomo al correo, mi corazón se encoge otro poquito hasta hacerse pequeño. Quiere dejar de doler pero no puede. Demasiado por hacer.

Reviso correos y me encuentro con estas miradas y no puedo evitar sentirme mal por no llegar, por no tener sitio, por no poder hacer más que traerlas a mi espacio personal, a mi blog, a mi muro con la esperanza de que otras personas puedan hacer más que yo por ellas. Ellos no entienden de crisis, ni de navidad, ni de fiestas. Los perros solo entienden de vida y de vivir el presente. A cambio, ellos solo huelen miedo y muerte.

CLARI: Podenca de tamaño pequeño. Tiene una mirada que te cautiva.

DAMA/JULIA: Preciosa setter spaniel. Se nota que lo ha pasado mal y ahora desconfía del que se le acerca a la jaula. Es una raza muy afable con las personas y sólo necesita la oportunidad de volver a confíar.

Además de estas dos preciosas, a última hora llegó el caso de esta perra de caza, de raza spaniel, de 8 meses, que recibió un disparo en la pata delantera. Ha perdido la vascularización y la inervación del carpo hacia abajo, probablemente, de manera definitiva. Casi con toda probabilidad habrá que amputarle la extremidad. El propietario dice que no la quiere y quiere llevarla a la perrera. Ya no le sirve. El veterinario que la atendió nos ha pedido ayuda. No desea ese final para la pobre perra. Empieza otra carrera contra reloj para buscar una acogida a esta preciosa mientras se recupera y encontramos una familia definitiva. Si entra en la perrera no tendrá ninguna posibilidad. Si puedes ayudarnos, contacta urgentemente en ar.difusionperrera@gmail.com

1 comentario:

  1. Sólo quiero decirte, aunque no sirve para nada, lo que admiro tu dedicación, fortaleza y capacidad para soportar cómo el corazón se va encogiendo, aunque también se ensancha cuando ves que se ha logrado algo...
    Muchos ánimos, mucha suerte y un fuerte saludo.

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