miércoles, 28 de diciembre de 2011

Nochevieja, petardos y perros

Se acerca la noche del 31 de Diciembre, Nochevieja, sinónimo de fiesta, de alegría y de petardos. Son muchos los perros que sienten miedo o temor a este tipo de ruidos. El estruendo causado por unos petardos, les puede hacer pasar un rato realmente aterrador.

Muchos de estos animales llegan a morir, literalmente de miedo, otros pueden llegar a entrar en pánico y saltar por la ventana, o perderse en una huida sin fin, y acabar bajo las ruedas de un coche.

El ruido excesivo es una importante agresión para el perro, cuya sensibilidad auditiva es muy superior a la nuestra. Cada año, la noche que precede al Año Nuevo, provoca en miles de perros, crisis de pánico, les desorienta, les ocasiona dolor y miedo.

Como resultado de ello, el perro, aterrorizado, trata de evitar esa situación. Presa del pánico el perro intenta huir, escapa corriendo de nuestro lado buscando un refugio del sonido de los petardos. Así se pierden cada año cientos de perros. El resultado es trágico, pues muchos nunca son recuperados o mueren atropellados.

El sobresalto del perro ante un petardo inoportuno, es en cierto modo natural. Pero si está ligado a una experiencia negativa, (por ejemplo un petardo lanzado justo al lado del animal), ese miedo se transforma en fobia. Un petardo que estalle cerca del animal motivará que, en el futuro, los estallidos le provoquen verdaderos ataques de pánico.

No debemos olvidar que también hay una parte de conducta aprendida en los miedos del perro. Tras el primer petardo, el propietario comprueba que su perro tiembla. Entonces trata de tranquilizarlo con palabras y gestos. El perro, reconfortado, inmediatamente se pone a temblar más, gime con más intensidad, dramatiza la situación. La mejor prevención, en estos casos, consiste en ignorar el miedo del perro y, naturalmente, evitar exponer al animal a esa situación que lo provoca.

Para combatir la fobia una vez instaurada en el perro tenemos varios medios a nuestro alcance, el más natural y recomendable es la desensibilización sistemática del perro, enseñándolo a tolerar el ruido, algo que debe llevar a cabo un profesional.

Sin embargo, si nuestro perro padece acustofobia (fobia a los ruidos), no hay tiempo para nada: Sólo quedan horas. No es momento de prevenir, sino de actuar y solucionar.

Mantén al perro dentro de casa, en una habitación donde el ruido exterior sea lo más atenuado posible y deja las ventanas de toda la casa cerradas. No lo lleves a zonas donde ser prevea pirotécnia, ni lo saques a su hora de paseo cotidiano si éste coincide con el momento de mayor actividad festiva. El perro debe ir en todo momento sujeto con la correa.

Es muy importante evitar la excitabilidad en el ambiente. La voz tranquila, los gestos lentos y medidos, ayudarán a mantener calmado al perro.

Y una vez pasada la Nochevieja, tenemos un año entero por delante para hacer las cosas bien para comenzar un programa de desensibilización y evitar problemas en el futuro.

La protagonista de hoy es Zara, una preciosa hembra de 7 meses, de raza G'os Datura. Se lleva bien con gatos y perros es muy cariñosa y alegre. Si estas interesado en adoptarla ponte en contacto en animalesrioja@gmail.com

Rosa Roldán www.perrygatos.es Comportamiento y educación

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