jueves, 1 de diciembre de 2011

Poniendo cimientos para la solución

A raíz de la difusión que se hace a través de este blog de animales en adopción, muchos días recibo correos preguntado dónde está el Nuevo Centro de Acogida de Animales de Logroño (popularmente conocido como perrera) con la intención de ayudar a alguno que les ha parecido especial. Hoy quiero responder a todos y ubicar este centro para aquellos que no lo conocen y que quieren tener la oportunidad de salvar a un animal.

Tengo constancia de que han tenido días de auténtica saturación telefónica de personas preguntando por tal o cual animal. La verdad es que es difícil llegar hasta allí si no has ido nunca y eso, a pesar, del esfuerzo en señalizar a partir del final de la calle Portillejo su actual ubicación a través de diferentes carteles. Tampoco es fácil encontrarlos en buscadores (Si lo intentas verás que aparecen a partir de la segunda o tercera página según las palabras que uses).

Entiendo que el Centro comercial frente al que se ubicaba la antigua instalación municipal así como la Consejería de Medio Ambiente situada muy cerquita, ahora respiran más aliviados por no tener que “soportar” todos los días los ladridos de los centenares de perros que pasaban por allí. Y si bien es cierto que el actual recinto está en un lugar tranquilo, también es cierto que casi se hace necesario planificar una excursión para hacer el viaje. Pero merece la pena si la intención es ayudar a los peludos que esperan encontrar un nuevo hogar.

Por eso, y porque estoy segura de que, independientemente de la misión del centro, los trabajadores que prestan sus servicios allí, no se sienten precisamente felices de haber invertido muchos años en unos estudios, dedicados ahora a quitar la vida de otros seres vivos que algunos deciden que sobran, creo que es necesario echar una mano en la difusión de los animales que están allí, de cómo han llegado y cómo podemos ayudarlos. Me consta el esfuerzo que han hecho por fotografiar a los animales para subirlos a la web y darles la oportunidad de encontrar una familia. Lo cierto es que no llegan a todos y, en muy poco tiempo, se queda desactualizado dejando un nudo en el estómago al que visita esta parte por no saber si los cachorros de las fotos se salvaron o no.

Los cimientos de la solución pasan por estudiar el problema en su origen y trabajar sobre sus causas. Si no hubiera abandono, no existiría la perrera. Y si la tasa de abandono fuera algo asumible, es más que probable, que no hiciera falta el sacrificio. Es triste pero es así. La perrera es la consecuencia del problema de la superpoblación de animales, derivada a su vez, de la irresponsabilidad reiterada de muchos ciudadanos que, compran o adoptan cachorros como si fueran herramientas u objetos de adorno, que se dedican a la cría indiscriminada o a su explotación para determinadas tareas y, que una vez que se cansan de ellos, deciden deshacerse de ellos, bien entregándolos para su sacrificio o bien abandonándolos a su suerte en cualquier sitio.

Y lo especialmente preocupante es que lo primero, es decir, la cesión a la perrera, es una costumbre ampliamente extendida en nuestra comunidad y que supera por goleada a los abandonos y a los animales vagabundos. Es triste constatar que las personas nos cansamos fácilmente de todo, incluso de nuestro mejor amigo. Y lo más cierto es que, La Rioja como comunidad no puede asumir esos 4.000 animales que “sobran”. Lo cierto es que no deberían haber llegado a este mundo nunca.

No tengo ni idea de lo que se esperaban encontrar los responsables de la empresa concesionaria de este Centro cuando llegaron a Logroño pero lo que es cierto es que, a cualquier empresa privada le mueven resultados económicos y sacrificando hacen poco negocio (son casi todo costes). Su negocio debería estar en las adopciones y en los servicios complementarios que puedan prestar y que la ciudadanía esté dispuesta a contratar. Y en ese punto, cada uno elegirá en conciencia lo que más se ajuste a sus criterios morales o económicos.

En este punto la solución pasa, una vez más por el control y el endurecimiento de las penas para los que ceden o abandonan. Quizá así, lleguemos a un día en que las cifras empiecen a reducirse y el sacrificio no sea necesario porque seamos capaces de asumir, por número, a esos perros en busca de un nuevo hogar. Yo por mi parte, os dejo el enlace al centro y que cada cual actúe en conciencia.

http://www.caalogro-o.es/quienes-somos.htm

Estos LETI Y LUCAS, dos podenquitos preciosos y de tamaño mini. Están en adopción. ar.difusionperrera@gmail.com

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