lunes, 19 de diciembre de 2011

Sin perder la esperanza

Y es que quién la sigue la consigue.  Esta gatita ha tenido en vilo a una buena amiga hasta que ha conseguido rescatarla. Ha pasado varias semanas poniendo comida, con la esperanza de ayudarla a reunir la suficiente confianza para dejarse llevar. En las fotos tenéis a nuestra protagonista antes de recogerla y después ya en la clínica. No quiero ni imaginar el dolor que ha tenido que pasar esta pequeña.  Ahora está a salvo y empieza ha recuperarse.

Le han tenido que amputar la cola, la han esterilizado y estamos a la espera de los resultados definitivos de felv-fiv-pif-rino y calicivirus aunque las primeras analíticas apuntan a que está totalmente sana.

Es una gata adulta y era extremadamente cariñosa hasta que, alguien decidió volverle la vida del revés. La pobre vivía en una casa abandonada hasta que la echaron los propios obreros que iban a derribar la construcción. Tenía tres crías y algunos seres, supuestamente humanos, decidieron matarlas y entretenerse con la gata que no se despegaba del lugar, quemándole el rabo. Desde entonces ha evitado cualquier contacto con un ser humano (motivos no le faltaban) hasta que el propio dolor le condujo de nuevo a confiar en la que ha sido su salvadora.

Vuelve a vivir. Ahora se deja tocar si metes la mano en la jaula, no bufa para nada pero se esconde con los extraños. Se frota contra tu mano y ronronea, pero tiene mucho miedo después de todo  lo que ha pasado en estas últimas semanas.

Es toda una superviviente y se merece todo lo mejor. Necesita una familia con un poquito de paciencia para ayudarla a recobrar la confianza. Este tipo de gatos no deberían acabar nunca en la calle. Son extremadamente sociables y cariñosos y se convierten en carne de cañón para malnacidos que deciden convertirlas en víctimas de sus instintos más carniceros. Está en Valencia pero se envía a toda España. apasrodes2003@yahoo.es

Como nota os diré que, la salvadora de esta gata es la misma persona que un día decidió ayudar a Bufy, la gatita valenciana que tengo adoptada. La recogió destrozada con una hernia diafragmática que le impedía alimentarse y respirar normalmente. Creo que es una de las decisiones más acertadas que he tenido pues me ha permitido conocer a una gran persona y disfrutar de la compañía de una preciosa gata que, una vez que se recuperó totalmente, se ha convertido en la gata más pegatina que os podáis imaginar. Siempre hay una segunda oportunidad para todos. Esta preciosa no tiene porqué ser menos. Os animo a plantearos poner una gata valenciana en vuestras vidas y yo me comprometo a aconsejaros y ayudaros en la introducción en el hogar así como a resolver todas las dudas que podáis tener los primeros días.

1 comentario:

  1. Menos mal que por cada mala persona que existe, hay muchísimas más, que son buenas,
    Suerte.

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