miércoles, 29 de febrero de 2012

Cuando se acaba la caza y Rubia buscando un hogar

Tras el final de la temporada de caza, muchos perros dejan de ser útiles a los ojos de sus dueños. En la teoría esta situación se supone recogida en la Ley de protección animal, pero ¿se protege realmente a los perros? o ¿se "protege" a las personas de los perros?

La vida de muchos perros dedicados a la caza, que sólo salen durante esa época del año y el resto permanecen encerrados entre tres paredes de hormigón y una reja, suele ser breve. Si tienen la suerte de vivir acompañados por otros perros, sufrirán una constante situación de estrés nada beneficiosa tanto para su salud física como psicológica. Además, cuando salen a cazar, muchos pasarán días sin comer con el objetivo de que cacen mejor (o por lo menos, eso argumentan sus propietarios).

Perros considerados meras herramientas, perros que cuando ya no sirven para cazar son abandonados a su suerte, ahorcados o disparados porque "dejaron de funcionar". Al final, deben ser los particulares y las asociaciones protectoras quienes de forma altruista luchen en defensa de estos animales que se encuentran en situaciones de desamparo con la única intención der mejorar sus vidas.

Esta puede ser la historia de Rubia como la de tantos otros. Nuestra Rubia es una podenca mini de un año y medio de edad. Fue recogida el domingo día 12, en un estado severo de desnutrición y deshidratación, y por supuesto sin chip, por la policía local de Logroño en el Pantano de La Grajera. Inmediatamente fue trasladada a la perrera de Logroño. El plazo de vida en el Centro de Acogida de Animales (alias perrera) para un perro sin microchip son 8 días naturales (según legislación vigente). Pero casualidades de la vida o del destino, Rubia ha tenido otra oportunidad gracias a la buena voluntad de una particular que se apiadó de ella y pagó su estancia en tanto se recuperaba un poco de su estado famélico y buscaba adopción. El lunes pasado fue rescatada por Animales Rioja. Y digo rescatada porque independientemente de que seas particular o protectora, hay que pagar por salvar un animal de la muerte (aunque esta estuviera bastante cerquita). Ahora se recupera en una casa de acogida donde en tan solo dos días parece otra perrita. Yo la pude conocer el lunes a su salida de la perrera y es un animal que inspira ternura solo con mirarla. Todo ojos hambrientos de cariño y de una oportunidad. Hoy parece otra perra. Más alegre, confiada y llena de vida. Si quieres adoptarla, contacta con animalesrioja@gmail.com

La situación de los animales en nuestra ciudad, y por ende en nuestra comunidad, está llegando a un punto surrealista. Todo se reduce a papeleo y burocracia sin tener en cuenta que jugamos con vidas. Aquí los sentimientos solo parecen ser importantes para unos pocos mientras el resto contempla la cifra final de ingresos y gastos. No suelo entrar demasiado en el debate de la perrera porque es un mal necesario que nos hemos ganado a pulso en esta comunidad, pero en este "negocio" no todo debería valer. Las medidas de control están para garantizar que los animales allí custodiados tienen la oportunidad que se merecen como seres vivos que son. Así que nuestros señores políticos (Ayuntamiento y Comunidad) deberían ponerse las pilas y tomarse el asunto en serio. La imagen vergonzosa que damos dentro y fuera de nuestra comunidad tanto en la protección animal como en la gestión de este centro y sus relaciones con las Asociaciones Protectoras debería sacarnos a todos los colores.  Todos formamos parte del problema pero también de la solución. Mirando hacia otro lado, no se consigue nada.

www.animalesrioja.es

Fotos de ayer martes 28/02/2012 tras un día en su casa de acogida

 Foto del lunes 27/02/2012 tras su rescate de la perrera

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