martes, 12 de junio de 2012

Educando desde pequeños y Popi en adopción

De manera inconsciente, muchas personas tienden a educar a su cachorro como si se tratara de un niño  pequeño. Esto, en ocasiones, favorece errores de comunicación que conducen a cometer errores y ralentizan el aprendizaje.

Los cachorros están deseando aprender y agradar y debemos ayudarlos. Hemos asumido la responsabilidad de hacernos cargo de ellos y por eso, tenemos la obligación de enseñarlos a comportarse en sociedad. Dependen de nosotros puesto que, les proporcionamos el alimento, el cobijo y los cuidados necesarios pero, debemos ir más allá si queremos reforzar el vínculo que nos une a ellos. Debemos convertirnos en su referencia, ser lo mejor del mundo. Para ello, recomiendo trabajar reforzando los comportamientos que nos interesan en nuestro perro y evitando aquellos que no nos interesan. Los castigos en esta etapa (y en todas) suelen ser un arma de doble filo.

Por tanto, más que castigar, debemos evitar los errores del cachorro (que destroce cosas, que haga caca o pis donde no debe). Es mejor proteger al pequeño de sí mismo y poner a salvo los objetos de valor.

Es un error muy habitual reñir al cachorro cuando, después de repetidas llamadas y, cuando ya estamos enfadados, acude a nuestro lado. Estamos castigando lo último que ha hecho nuestro perro, es decir, venir con nosotros. Lo correcto sería premiarlo para que, la próxima vez, acuda antes.

El cachorro nunca hace nada por fastidiar. Si actúa de forma equivocada es porque no sabe hacerlo de otra manera. No lo castigues innecesariamente porque sólo conseguirás asustarlo y que tema seguir aprendiendo.

Hoy el protagonista es Popi, uno de los últimos Pompos en adopción. Guapo y cariñoso como él solo, está deseando conocer a su futura familia.

Si quieres conocerlo tú también, contacta con 628 836 967

No hay comentarios:

Publicar un comentario