martes, 25 de septiembre de 2012

Como enseñar a los niños a relacionarse correctamente con los perros

El perro es, y ha sido para muchos niños, un compañero fiel, siempre dispuesto a compartir los momentos de alegría y de tristeza, a escuchar atentamente (como no hablan, no interrumpen y no juzgan, pero entienden y prestan atención favoreciendo la confianza del pequeño).

Los perros bien educados se dejan acariciar y abrazar por sus pequeños humanos,  les secan las lágrimas con su lengua cuando algo va mal, los reconfortan….  Este amor a temprana edad, bien correspondido y canalizado, es para toda la vida y hace que, nuestros niños al crecer, sean adultos respetuosos,  responsables y con mejores sentimientos.

Nuestra misión como adultos, es velar para que  la relación entre el perro y los niños esté marcada por el  respeto entre ambos. Como siempre, la clave no está en las prohibiciones, sino en la supervisión (tres veces supervisión como dice Jaime Vidal “Santi”) y la educación. Por eso, debemos enseñar a los niños cómo acercarse, saludar e interactuar de manera segura con el perro.

Aquí van algunas recomendaciones para los peques de la casa:
  • Camina de manera calmada y relajada en el momento de acercarte al perro. En otras palabras, los niños NO deben acercarse corriendo hasta el perro, ya que podrían asustarlo.
  • Saluda a la persona que camina con el perro y pregúntale si puedes acariciarlo. Ella te dirá si al perro le gusta o no.
  • Cuando te  hayan dado permiso para saludar al perro, asegúrate de no inclinarte mucho sobre él. Mantén tu cuerpo de lado y  acarícialo de manera suave y amable. Ten cuidado de no incomodarlo con abrazos fuertes, besos  o caricias bruscas.
  • Respeta siempre el espacio del perro y no lo invadas. Debes evitar aproximarte a saludar a un perro que está dentro de un coche o que lleva un juguete, un hueso o está comiendo. Puede interpretarlo de forma errónea como una agresión.
  • No mires fijamente al perro a los ojos, ya que podría sentirse amenazado por ello. Míralo  desde el lateral y enseguida observarás, si está alegre de verte y quiere interactuar contigo. Si ves que está asustado o agresivo... por favor NO te acerques y sigue tu camino.
Ten presente que algunos perros, por muy simpáticos que parezcan,  no se sienten cómodos con niños a su alrededor, por lo que debes aprender a leer las señales de incomodidad que el perro muestra a través de su lenguaje corporal y que la mayoría de las veces por ser tan "sutiles" pasan inadvertidas o son interpretadas erróneamente.

Estas son algunas:
  • Bostezar, sin tener hambre o sueño, cuando los niños están cerca  significa que no está cómodo con la situación.
  • Girar la cara o, incluso el cuerpo, cuando lo van a abrazar, indica que el perro no quiere nada con ese niño y está pidiendo salir de esa situación.
  • Lamerse los labios, cuando los niños lo abrazan o tocan, significa que le producen ansiedad o estrés. No lo interpretes como si el perro estuviera relamiéndose de gusto.
  • Aguantar la respiración, es decir, cerrar la boca es un indicativo de que no está conforme con la situación y podría  molestarse.
  • Retirarse, por no decir huir del niño e irse a un sitio seguro, es una señal inequívoca de que no quiere interactuar con los niños.
El amor y el respeto por los perros es algo que los padres pueden inculcar en sus hijos de forma divertida y amable. Recuerda que los perros son seres vivos con su propia personalidad, gustos y tolerancias y que está en mano de todos que la relación entre ellos y nuestros niños sean lo más favorables y enriquecedoras. Con respeto, ganamos todos.

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