domingo, 21 de abril de 2013

Facilitando las cosas a los gatos de acogida

Para lograr el mejor entorno para los gatos de acogida, debemos conocer las necesidades de los gatos, sus expresiones más frecuentes así como examinar detenidamente el ambiente y nuestra forma de comportarnos para adecuarlo a los requerimientos felinos.

Consejos cuando llega a casa el peque en acogida:
  • Minimizar el estrés y nuestras prisas. Debemos estar tranquilos, relajados, y comprobar que el animal también lo está.
  • Minimizar el ruido. Los gatos oyen increíblemente bien. No hace falta gritarles.
  • Dejar que siempre sea el gato el que inicie el contacto. Tendemos a poner las manos rápidamente sin conocer al animal y eso es una descortesía por nuestra parte. Debemos permitirle que nos huela y se frote contra nuestra mano en señal de aceptación. Si no lo hace, nunca forzar el contacto.
  • Respetar sus horarios de sueño. No despertar a los gatos cuando duermen.
  • Jugar de forma adecuada y nunca con las manos.
  • Nunca pegar a un gato de acogida.
Preparando la casa al modo felino:

Una vez en casa, será necesario proveerle una zona segura (libre de peligros) donde debe permanecer cuando no esté supervisado, sobre todo al principio, que incluya:
  • Zona de descanso. Para ello le proporcionaremos una cama, con techo preferentemente. A veces, nuestro gatito nos sorprenderá, dejando de lado la estupenda camita de lujo que le hemos comprado, e inclinándose por nuestra cama, nuestro sofá o la estantería más alta a la que pueda llegar.  Que no nos extrañe. Muchas veces, su transportín o una simple caja de cartón con una toalla pueden ser camas estupendas.
  • Zona de alimentación. Un bebedero y un comedero, preferiblemente de acero inoxidable y, por supuesto, alejados de la bandeja sanitaria.
  • Zona de eliminación. Para ello elegiremos una bandeja sanitaria de bordes bajos (alejada del comedero y el bebedero). Debe ser lo suficientemente amplia como para que el gatito, cuando crezca, quepa entero y pueda moverse dentro con facilidad. Son muchos los gatos que rechazan la bandeja por ser demasiado pequeña o incomoda.
  • Zona de juego que, enriqueceremos, con juguetes apropiados y, muy importante, un rascador estable donde pueda afilarse las uñas, estirarse y escalar. El rascador debe ser firme y estable. No suelen servir aquellos que se cuelgan de las puertas, puesto que, si se mueve o se desestabiliza durante su uso, el gatito jamás volverá a usarlo.
El peque que aparece en la foto tiene un mes y es el único superviviente de una camada de cuatro que abandonaron hace unos días en una colonia salvaje. Tiene acogida temporal pero necesita una familia definitiva.





La gatita blanca y negra de la foto tiene seis meses y fue abandonada el pasado viernes en una colonia salvaje. Es muy cariñosa y necesita una acogida urgente. Si te animas a ayudar contacta con nosotros.

rosamrol@gmail.com

edurne3e@gmail.com

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