jueves, 25 de abril de 2013

Los gatos son así y una preciosa buscando hogar.

Que los gatos son animales de costumbres es algo más que sabido por los que compartimos nuestra vida con ellos. Cada animal, es único y personal y no siempre están dispuestos a recibir una lluvia de mimos y carantoñas cuando nos apetece a nosotros pero, casi todos, tienen esos momentos especiales en los que buscan recibir su ración de cariño. Lo malo es que, en ocasiones, los horarios no coinciden y es difícil de compatibilizar sus requerimientos, con nuestra disponibilidad. Lo importante es conocerlos y reservar un espacio de tiempo para cada uno de ellos.

Por ejemplo, Neva es una gata muy cariñosa pero que no lleva demasiado bien que la cojan en brazos. Sin embargo, todas las mañanas cuando me voy a levantar, aún sentada al borde de la cama, tiene su momento mimos donde se coloca encima de mis piernas haciendo unas cuantas croquetas para que le rasque la barriga. Luego se va y el resto del día admite todo tipo de caricias pero ya no busca ponerse encima de mí.

A Sofy, una de mis gatas mayores que apenas ve, le encanta trepar a mis piernas, en cuanto nota que estoy sentada en el ordenador. No me preguntéis cómo lo sabe pero, lo sabe y conocer los horarios. El resto del día no quiere saber nada de mimos pero ese es su momento. Sube y empieza a amasarme sin cesar mientras yo tecleo. Verla disfrutar así en su vejez, es algo que me hace feliz y, aunque en ocasiones, es tan insistente en los amasados que resulta molesta, yo la dejo hacer encantada.

Bufy que es más nocturna, espera a la hora del sofá. Es llegar por la noche rendida,  tumbarme y, enseguida, la tengo encima ronroneando mientras me amasa. Se queda un buen rato “hablándome en su particular lenguaje” y luego busca el cabecero del sofá, dando por terminada su sesión de mimos. Es en ese momento cuando toma el relevo la Gordita y sigue el amasado buscando acomodarse en mi regazo mientras yo le rasco la barriga. Y así pasamos la velada…

Hoy os presento a una preciosa que necesita urgentemente un hogar. La recogió una buena amiga mía, llorando desconsoladamente en la segunda planta de un garaje subterráneo bastante desnutrida y deshidratada. Ahora se recupera en una casa de acogida. Es negativa Felv-Fiv y se entrega desparasitada y esterilizada.

A mi amiga Ana le tengo que agradecer que Bufy forme parte de mi familia ya que, en su momento la recogió al igual que ha hecho con esta preciosidad. Ahora le toca tener tanta suerte a ella. Está en Valencia.

Si no puedes acoger o adoptarla, ayúdala difundiendo su caso y sus fotos. Seguramente hay alguien esperando darle una oportunidad.

Contacto: Ana (apasrodes2003@yahoo.es)

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