martes, 23 de abril de 2013

Paseando perros miedosos o tímidos

Tu perro es un poco tímido con las personas. Esto es frecuente cuando un animal ha tenido que pasar por una época de abandono, ya que se puede haber encontrado con personas que le hayan tratado mal y ha aprendido a ser “precavido” ante los desconocidos.

Cuando un perro está asustado, lo notarás porque el animal agacha el cuerpo, mete el rabo entre las patas, pone las orejas hacia atrás, se queda inmóvil o intenta huir, tiembla, jadea y abre mucho los ojos. Te recomendamos que sigas estos consejos para conseguir que tu perro coja confianza lo antes posible:
  • No agobies al perro. Sobre todo al principio debes dejarle tranquilo para que se acostumbre al cambio que ha habido en su vida.
  • Procura no hacer movimientos bruscos ni ruidos fuertes.
  • Dulcifica la voz: habla bajo y en tono agudo
  • Hasta que coja confianza:
    • No te agaches sobre él o le abraces.
    • No le toques la cabeza por la parte de arriba, sino que debes acercar la mano por abajo.
    • Empieza a acariciarle por los laterales del cuello, debajo de la barbilla y el pecho.
    • Acércate a él de lado y mirando hacia otro sitio. No vayas hacia él de frente y mirándole directamente a los ojos, ya que en el lenguaje del perro esto se puede interpretar como una amenaza.
  • Debes sentarse o agacharse para ponerte a su nivel y premiar que el perro se acerque. No debes perseguir al perro para cogerle, sino, con algún premio que veas que le gusta, intentar que el perro se aproxime a ti.
  • Hazle caricias suaves y relajantes, no le des palmadas.
  • Si pasas tiempo con él, en la habitación donde el perro tenga su cama, siéntate o túmbate con el perro relajadamente. Prueba incluso a bostezar. De esta forma le transmitirás tranquilidad.
  • Si vas por la calle y algo asusta al perro no lo arrastres, y tampoco permitas que huya en dirección contraria. Párate, espera a que se calme, ponte delante y ve llamándole con dulzura para que avance. No premies el que se meta entre tus piernas buscando refugio, sino el que se acerque a lo que le da miedo.
  • Si ladra a alguien por miedo, pídele a la persona que no se mueva, acércate a él con el perro y premia que se vaya aproximando y esté tranquilo.
  • Evita por todos los medios los tirones y “malos modos” con el perro. No le grites, ni, por supuesto, le golpees.
  • Nunca le quites al perro el collar con las chapitas, ni siquiera en casa. Para pasear ponle el petral (que si le debes quitar en casa) y engancha la correa a ambos sitios: petral y collar.
  • En casos de perros con miedo extremo: déjale unos días en casa sin salir, hasta que veas que ha perdido un poco de miedo contigo. Que se haga sus cosas en casa, pero que en el momento de salir a la calle ya te considere un elemento menos amenazante que el resto del entorno y en caso de pánico acuda a refugiarse a ti.
  • Y sobre todo, si el perro hace algo por miedo (huir, ladrar, o incluso, si está aterrorizado, hacerse pis) nunca lo castigues. Piensa que lo único que vas a conseguir es acentuar su miedo, porque al miedo que puede tener el perro de por sí a, por ejemplo una persona extraña, se le va a unir el producido por el castigo de su dueño, y lo que debemos intentar es que esté relajado.
  • No te agaches sobre él o le abraces.
  • No le toques la cabeza por la parte de arriba, sino que debes acercar la mano por abajo.
  • Empieza a acariciarle por los laterales del cuello, debajo de la barbilla y el pecho.
Un buen consejo para perros miedosos que están aprendiendo a andar con la correa mientras se adaptan a un nuevo entorno. El miedo en estos animales, puede provocar que salgan espantados ante cualquier estímulo que no conozcan. Por ello, lo mejor es prevenir esta situación proporcionando una doble sujección a través del arnés y el collar.

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