miércoles, 19 de junio de 2013

El bostezo en el perro y Bart a la espera de un hogar

Cuando el perro bosteza no es siempre un signo de pereza, cansancio o aburrimiento. Podemos diferenciar muchas veces entre una señal o un inicio de estrés. Los bostezos causan instantáneamente cambios en el cuerpo del perro y con ello el aumento de la frecuencia cardiaca y el flujo de sangre al cerebro, llenando los pulmones con oxígeno y así eliminando dióxido de carbono. Al bostezar el perro se está oxigenando y reponiendo las pilas para seguir sus aventuras.

Cuando el bostezo es un signo de estrés en el perro, suelen sucederse varios seguidos y duran más que un simple bostezo de pereza.

Hay veces que nuestro perro bostezará continuadamente en la sala de espera del veterinario. De este modo, dan salida al nerviosismo. Por tanto podemos saber que, en este caso, el bostezo de nuestro perro va acompañado de inquietud e inseguridad.

Bart lleva un año largo en acogida a la espera de un hogar definitivo. Tiene año y medio y aún no conoce el calor de una familia. En las últimas semanas,  ha dado un giro radical. Se ha empezado a comunicar con otros perros y con los humanos de forma más abierta y alegre. Busca mimos y caricias y se acerca, aún despacito, con curiosidad de cachorro.

Está esterilizado, chipado y vacunado. Si te animas a acoger o adoptar a Bart, escribe a dan.asociacion@gmail.com  y si eres de Madrid o para adopciones internacionales escribe a dan.asociacion.madrid@gmail.com

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