miércoles, 3 de julio de 2013

Cuestión de narices y Lua abandonada al sol

Si te fijas bien, la nariz de tu perro está siempre está mojada. Además de lamerse continuamente, cosa que favorece la humedad de la zona, a ambos lados de la nariz, tienen dos glándulas que encargadas de segregar una mucosidad que mantiene la humectación de la trufa.

Esta acción natural les permite autorregularse. Los perros tienen dos formas de mantener en la temperatura adecuada: El jadeo y la humedad que retienen en la trufa o nariz.

Además, la lubricación natural de este órgano, favorece que los diferentes olores lleguen antes al cerebro de nuestro perro, ayudando a capturar mejor los aromas, su clasificación y archivo, potenciando el increíble sentido del olfato canino. Además de ayudarle a captar un número mayor de partículas olorosas y multiplicar así su capacidad olfativa, la humedad de su nariz, funciona como un tobogán que impulsa el paso de las moléculas olorosas hasta el cerebro.

Una trufa húmeda es señal de que nuestro perro está saludable. Algunos la tienen más húmeda que otros pero vigila periódicamente el estado de la nariz de tu perro y, ante la duda, consulta a tu veterinario.

Hoy os presento a Lua, esta preciosa teckel a la que dejaron abandonada atada a un árbol. Ahora está en una casa de acogida pero es urgente buscarle un hogar definitivo. Tiene 3 años y se porta muy bien en casa, así como paseando. Es muy sociable con otros perros y cariñosa con las personas. Una amiga ideal.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com o si eres de Madrid y para adopciones Internacionales dan.asociacion.madrid@gmail.com

Móvil: 692 729 684

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