viernes, 23 de agosto de 2013

Consejos para la presentación entre un perro de casa y un gato recién llegado

Presentar a animales es una tarea ardua pero, si se tiene el cuidado necesario, tampoco supone ningún problema. Si queremos que reine la paz familiar, es muy importante tener paciencia.

Las pautas que ofrezco a continuación son recomendaciones.

Preparando la habitación del nuevo

Prepararemos una habitación segura para el nuevo gato, con su propio ajuar compuesto por comedero, bebedero, cajón de arena, rascador y algunos juguetes. Este cuarto será el territorio del nuevo gato en tanto se acostumbran ambos a la convivencia.

Debemos asegurarnos de que esa habitación no es utilizada habitualmente por nuestro perro para descansar, jugar, …. evitando empezar con mal pie.

No debemos olvidar nunca, llevar al nuevo gato a revisión veterinaria. Podemos utilizar este periodo de presentación o transición para que sea desparasitado, vacunado y testado de leucemia e inmunodeficiencia felinas antes de presentarse en sociedad.

Trasladamos al nuevo en un transportín hasta su cuarto seguro y permitimos que explore a gusto su nuevo territorio. Si no quiere salir, no le obligaremos. Ya lo hará cuando se sienta preparado.

Los primeros 3 o cuatro días, el nuevo gato debe estar en esa habitación aislada donde familiarizarse con los ruidos, olores y rutinas de vuestro hogar.

Entretanto, damos tiempo al perro de hacerse con los nuevos olores. Cuando no esté el perro, podéis dejar al gato salir a husmear por la casa. No hay que forzar. Si quiere salir bien; Si no, ya lo hará cuando esté preparado. Cuando salgas del cuarto, cierra la puerta.

Las presentaciones

Durante los primeros días, lo ideas es mantener la mayor normalidad respecto a las rutinas vuestras y del perro. Dejad que vuestro perro se acerque a vosotros de forma normal y os que huela puesto que tendréis olor del gato. Es posible que se escape algún gruñido o ladrido. Es normal y no hay que darles ninguna importancia. Hay que hacer caso omiso de estas muestras de estrés y seguir adelante con lo nuestro.

A partir del quinto o sexto día, podemos empezar con las presentaciones. El perro entrará con vosotros en la habitación sujeto por la correa. Para mayor seguridad, podemos preparar al nuevo gato dentro de su transportín antes del encuentro. No obstante, debéis valorar el carácter del gato puesto que cuantas menos barreras haya, mejor. Lo importante es que no lleguen a tocarse, por lo menos, por ahora.

Empezaremos con el perro a distancia y lo acercaremos poco a poco según veamos cómo reacciona el gato. Dejaremos que el perro olfatee al recién llegado pero si empieza a alterarse cualquiera de ellos, daremos por terminada la sesión.

Tras sacar al perro de la habitación, dejaremos salir al gato. Si está más o menos tranquilo (los bufidos y gruñidos se deben tolerar al principio), en los siguientes encuentros, podemos dejar que el gato esté libre y que tenga lugares altos donde subirse y sentirse más seguro.

Para esas alturas, el gato tendrá elegido un lugar seguro que puede ser el propio transportín, una estantería… etc. No forcéis el encuentro. Acercaos de forma tranquila pero sin que lleguen a tocarse. Lo normal es que se huelan con más curiosidad que otra cosa. Si se escapa algún ladrido, nos alejamos tanto como sea necesario hasta que deje de reaccionar y premiamos al perro por calmarse. Es fundamental que la correa no esté tensa en ningún momento, porque de lo contrario estaremos transmitiendo tensión al perro y creando una asociación negativa hacia el gato.

Es muy importante supervisar los encuentros entre el perro y el gato durante los primeros meses así como no dejarlos juntos y solos, aunque ya se conozcan. Debemos estar totalmente seguros de las reacciones de cada uno de ellos ante diferentes situaciones como hambre, juego….

Lo normal es que el perro identifique pronto al nuevo gato como un miembro de la familia más y, a pesar de la creencia de que perros y gatos, son enemigos naturales, hay muchos que conviven perfectamente. Hay perros que persiguen a los gatos de la calle pero que defienden a muerte a los de casa.

Por eso, es importante supervisar los encuentros y nunca dejarlos solos hasta no estar totalmente seguros.



La protagonista de la foto es Gala que ayer se incorporó a su nueva familia donde le esperaba una perrita joven. Las presentaciones requieren su tiempo pero todo apunta a que se convertirán en buenas amigas. Como ella, hay otros peques esperando una oportunidad en Esperanza Felina

http://www.esperanzafelina.com/gatos-en-adopcion-2

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