miércoles, 16 de octubre de 2013

Aprendiendo desde pequeños y Bart buscando hogar.

Los cachorros necesitan de nuestro tiempo y paciencia para aprender a ser adultos educados y comportarse como esperamos de ellos. Para evitar situaciones desagradables, es recomendable definir una zona segura dentro de casa que haga las veces de habitación del perro (la cocina suele ser un buen lugar) y que servirá para que el pequeño aprenda a  evacuar en zonas concretas y a no destrozar objetos, salvo los permitidos. Solo podrá salir cuando estéis vosotros. Dentro de esa zona no habrá juguetes salvo cuando vayamos a jugar. La primera premisa es “mantener limpia la habitación”, al estilo de cómo enseñan las madres a sus cachorros.

Un cachorro no puede controlar los esfínteres por completo hasta los siete meses, (en algunos casos más), así que es inútil que le riñas cuando orine o defeque en un lugar inapropiado.

Para evitar que vuelva a hacerlo en el mismo sitio, nunca lo limpies con lejía o amoníaco, ya que el olor les incita. Un detergente anti-bacterias será suficiente para la desinfección, mientras que un poco de vinagre o limón eliminará cualquier rastro olfativo. Nunca limpiar delante del perro para que no crea que nos interesa su orina. (recuerda que los perros se identifican por el olor de la orina y no queremos eso).

Si pasa mucho tiempo solo, cosa no demasiado recomendable, podemos habilitar una zona “permitida”. Únicamente usaremos una zona de esa habitación. Podemos ayudar a identificar el lugar, poniendo dos o tres gotas de lejía si vamos a usar papeles de periódico como empapador. Tiene que estar en la zona contraria a donde hayamos colocado el comedero y el bebedero.

Premia si lo hace bien, e incentiva el comportamiento positivo. Lo aprenderá como un hábito más para toda su vida.

Si anticipamos la necesidad de evacuar, no reñir o castigar. Lo llevaremos tan pronto como sea posible a la zona permitida con urgencia, con palabras de “corre, corre” o lo que se nos ocurra. Se trata de ayudarle a acertar y poder premiar la buena acción para que aprenda a hacerlo de forma correcta para el resto de su vida.

En la Escuela de Cachorros, tratamos estos y otros temas igualmente importantes como educación y conducta frente a otros perros y personas. Si quieres participar, infórmate en:

http://www.perrygatos.es/perros-1/cachorros/

Bart va camino de los dos años y es un perro estupendo. Llegó con mucho miedo que va dejando atrás y cada día aprende algo nuevo. Su etapa de cachorro no fue todo lo positiva que hubiera sido deseable y ahora ha empezado a disfrutar de la vida en compañía del resto de perros y del equipo humano que trabajamos con él.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

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