miércoles, 12 de marzo de 2014

Espacio educado entre perros y Bart buscando hogar

A un perro con miedo, no es recomendable regañarle cuando hace algo que no nos gusta, pues solo acentuamos temores. Es mejor ayudarle desde el principio, sin reforzar los momentos en los que está tenso, y darle nuevas opciones de aprendizaje.

Si por ejemplo, ante la presencia de un perro o persona desconocida, se pone nervioso (con o sin tensión en la correa), lo recomendable es dar un paso, o varios, hacia atrás para que gane distancia de seguridad, con respecto a aquello que lo incomoda. Si no actuamos con diligencia, lo siguiente que hará nuestro perro para tratar de hacer frente a la situación, será ladrar.

Al igual que nos ocurre a nosotros, a nuestro perro no tienen porqué caerle bien todos los perros del barrio. Siempre hay alguno que, por razones muchas veces desconocidas, le disgusta. Si nuestro perro está bien educado en habilidades sociales y le damos la oportunidad, tratará de evitarlo. Es por ello que nunca hay que forzar a dos perros a conocerse y más si uno de ellos da claras muestras de evitación como girar la cabeza, darse espacio, bostezar...

Bart lleva mucho tiempo esperando. Es de esos perros en los que te fijas porque cuando llegas da una impresión errónea pues es el primero que ladra desde el otro lado de la valla. Sin embargo una vez dentro del recinto con él y el resto del grupo, cambia totalmente y se acerca despacito en busca de mimos y carantoñas. Solo hay que darle una oportunidad para conocerlo tal y como es y descubrir todo su potencial.



Contacto: dan.asociacion@gmail.com



No hay comentarios:

Publicar un comentario