jueves, 29 de mayo de 2014

Caricias con medida…

A casi todos los gatos de casa les encanta ser acariciados pero, ojo, que el exceso de caricias puede ser molesto y te lo hará saber a la manera felina. Seguro que te suena la situación en la que estás acariciando a tu gato mientras lees o ves la televisión y, de repente se cuelga de la mano con uñas y dientes. En estos casos, lo mejor es quedarse inmóvil puesto que, al menor movimiento, desencadenarías un ataque de verdad. En ocasiones lanzar algo lejos de nosotros, redirige la atención del gato pero, normalmente, al quedarnos quietos, en poco tiempo, el gato pierde interés y se aleja.

Lo que nos hemos perdido antes del intento de agresión, son todas las señales que el gato nos ha lanzado a través de su lenguaje corporal (A todos nos pueden gustar las caricias pero el exceso, cansa). La próxima vez, fíjate: La clave suele estar en la cola puesto que si empieza a moverla de un lado a otro, es el momento ideal de parar la sesión de caricias. Cada animal tiene su propio nivel de tolerancia y, es nuestra responsabilidad como propietarios, conocerlo y respetarlo.




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