viernes, 11 de julio de 2014

Cuidados del gato en acogida y unos peques buscando hogar

Son muchos los gatitos recogidos en las últimas semanas así que hoy, os dejo unos cuantos consejos sobre cómo actuar:
  • Lo primero, fuera nervios. Es importante estar tranquilos, relajados, y comprobar que el animal también lo está.
  • Los gatos oyen increíblemente bien. No hace falta gritarles, aunque preparen alguna trastada.
  • Dejar que siempre sea el gato el que inicie el contacto. Tendemos a poner las manos rápidamente sin conocer al animal y eso es una descortesía por nuestra parte. Debemos permitirle que nos huela y se frote contra nuestra mano en señal de aceptación. Si no lo hace, nunca forzar el contacto.
  • Respetar sus horarios de sueño. No despertar a los gatos cuando duermen.
  • Jugar de forma adecuada y nunca con las manos.
  • Nunca pegar a un gato de acogida.

Preparando la casa al modo felino:

Una vez en casa, es necesario proveerle una zona segura (libre de peligros) donde debe permanecer cuando no esté supervisado, sobre todo al principio, que incluya:
  • Zona de descanso. Para ello le proporcionaremos una cama, con techo preferentemente. A veces, nuestro gatito nos sorprenderá, dejando de lado la estupenda camita de lujo que le hemos comprado, e inclinándose por nuestra cama, nuestro sofá o la estantería más alta a la que pueda llegar. Que no nos extrañe. Muchas veces, su transportín o una simple caja de cartón con una toalla pueden ser camas estupendas.
  • Zona de alimentación. Un bebedero y un comedero, preferiblemente de acero inoxidable y, por supuesto, alejados de la bandeja sanitaria.
  • Zona de eliminación. Para ello elegiremos una bandeja sanitaria de bordes bajos (alejada del comedero y el bebedero). Debe ser lo suficientemente amplia como para que el gatito, cuando crezca, quepa entero y pueda moverse dentro con facilidad. Son muchos los gatos que rechazan la bandeja por ser demasiado pequeña o incomoda.
  • Zona de juego que, enriqueceremos, con juguetes apropiados y, muy importante, un rascador estable donde pueda afilarse las uñas, estirarse y escalar. El rascador debe ser firme y estable. No suelen servir aquellos que se cuelgan de las puertas, puesto que, si se mueve o se desestabiliza durante su uso, el gatito jamás volverá a usarlo.

Se puede favorecer la aceptación de la bandeja tomando las siguientes medidas:
  • La bandeja debe ser, preferiblemente, descubierta, de bordes bajos y de tamaño suficiente para favorecer la entrada y salida del gatito.
  • Los desechos deben ser limpiados diariamente y toda la arena debe ser reemplazada al menos 1 vez por semana.
  • La bandeja sanitaria, siempre debe estar alejada del comedero y del bebedero, en lugares tranquilos y de fácil acceso para el gato.
  • Debe haber suficiente cantidad de bandejas para el número de gatos.

Los gatos están "programados" para usar la bandeja. Cualquier uso inadecuado, debe ser tenido en cuenta, pues puede deberse a diversos motivos.

por último y no menos importante, es necesario visitar al veterinario cuanto antes para descartar enfermedades y programar el calendario de desparasitaciones y vacunaciones, de forma que garanticemos la salud de nuestro gatito.

Los peques que ponen cara al post están en adopción. Fueron recogidos hace algunas semanas y están en acogida a la espera de hogares definitivos. Son limpitos y educados y han sido bien socializados por lo que son compis perfectos para casa.

Contacto: cherasy@hotmail.com 




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