viernes, 28 de noviembre de 2014

A las gentes grandes…

Hace casi 3 años que encontré a Athai en la web de la protectora Esperanza Felina. Me quedé enamorada de un gatito de mirada azul, grandote y con un halo de dulzura que no puedo explicar. Athai tiene una historia dura en las espaldas que ya hemos olvidado. Pero lo que le hace especial no es que esté desungulado de sus cuatro patas con dolores crónicos sino lo gigante de su corazón y el amor que desprende en nuestro hogar. 

Su adopción fue un proceso muy emocionante y siempre de la mano de las compañeras de Esperanza Felina. Jamás olvidaré el día que llegó a casa. Venía muy asustado en el transportín pero cuando abrieron la tapa, una pantera blanca PRECIOSA dio un salto y buscó refugio debajo del sofá. Era la cosa más bonita que había visto en mi vida. Y me emocioné. 

La adaptación de Athai a casa fue muy buena. Es un gatito de casi 6 años muy sociable y mimoso.  Su carácter es tranquilo y la desungulación de sus cuatro patitas sumado a su tamaño, hace que sea un gato más bien sedentario. Sin embargo, empezamos a notar que su ansiedad por comer se estaba volviendo una constante  y su peso lo reflejaba.  Athai ya pesaba 9kg700. 

Cuando vemos en Internet fotos de gatitos gorditos solemos reírnos como primera reacción; pero en nuestro caso ver a Athai así nos preocupaba profundamente. ¿Y si le generaba alguna enfermedad? ¿Y si algo no estábamos haciendo bien? Así que decidimos asumir nuestra responsabilidad en su cuidado y nos pusimos en contacto con Rosa Roldán hace algo más de 6 meses. ¿Por qué no cambiar el sentimiento de culpa por el de “ponerse manos a la obra”? Y ese día, empezó a cambiar nuestra vida. 

Efectivamente teníamos que cambiar nuestras rutinas con Athai y empezar a generar muchas nuevas. El primer consejo ayudó a paliar el ansia del enano. Reconvertimos su ansiedad en instinto de caza. ¡Fuera comederos! Casi como si de un juego se tratase escondemos a diario sus raciones de pienso por toda la casa y él tiene que ir a la caza. La rutina de juegos también se instauró de forma diaria. Si es que Athai es un cazador nato y ¡a él lo que le gustan son las cañas! A veces nos cuesta encontrar el juguete que les active y no tenemos paciencia.  Y ya no os digo nada de ambientar la casa para suscitar su movimiento. Hace poco, y bajo consejos de Rosa, hemos empezado a transformarla. ¡Viva las cajas de cartón! Pasa horas escondiéndose y saliendo a correr como loco… 

¿Cuál es resultado?  Seis meses después de asumir nuestra responsabilidad su peso ha bajado a 8kg100. Su grasa se ha reducido, ha desarrollado musculatura,  salta, corre, juega, se acicala mucho mejor porque ha ganado en flexibilidad y es un gato mucho más saludable y feliz. Y nosotros también. 

Athai es un gato grande y hace grande nuestra vida. Le queremos tal y como es, desde el respeto, la responsabilidad y la implicación en sus cuidados. Él nos da mucho más de lo que le damos a él. Un compañero fiel para siempre. 

Con este artículo queremos dar las gracias en primer lugar a Esperanza Felina que nos puso este ángel en nuestras vidas. Jamás pensé que pudiera querer tanto a un animal y que un animal me quisiera tanto. Y por supuesto a Rosa Roldán. Su trabajo, su implicación, su ayuda en todos estos meses con todos los momentos que hemos vivido. Eres maravillosa. Sin duda ya formas parte de nuestras vidas.  

A las gentes grandes… Gracias. 

Soraia Chacón

Gracias a ti Soraia por tan hermoso regalo!!!






jueves, 27 de noviembre de 2014

Mi gato se ha vuelto loco

No es raro encontrar gatos que reposan apaciblemente en el regazo de sus propietarios y, de repente, sin causa aparente, atacan sin previo aviso, la mano que los acariciaba hasta ese momento. O gatos que se conocen desde siempre y, un día empiezan a pelearse. Este tipo de conducta puede responder a muchas y diferentes causas pero, lo cierto es que no hay una sola respuesta válida para todas y deberemos tomarnos nuestro tiempo para encontrar la respuesta más adecuada a cada situación. 
Cuando un gato muerde, puede ser por muchos motivos pero no debemos perder de vista que, por naturaleza, es un animal cazador y como tal, uno de sus juegos preferidos es el del acecho y la caza. Debemos aprender la forma de fomentar este juego, desde la llegada del animal a casa, de una forma agradable para nuestro amiguito, pero segura para nosotros. 
Cuando muerden jugando….
En realidad, cuando nuestro gato nos muerde en medio de una secuencia de juego, es hora de preguntarnos qué parte de responsabilidad tenemos nosotros en esta conducta pues es frecuente acostumbrar al gatito cuando aún es pequeño a jugar con las manos. Puede parecernos gracioso cuando los dientecitos de leche apenas son agujitas pero, cuando nuestro cachorrito crece y se convierte en un gatazo con la dentición completa y desarrollada, el juego no resulta tan agradable para nosotros aunque, para él, sigue siendo un juego y, además, no entiende que nos enfademos por algo que nosotros mismos hemos consentido.
Es preferible jugar siempre utilizando los juguetes adecuados que mantengan nuestras manos alejadas de las garras y dientes de nuestro gato. Podemos usar los (plumeros o las cañas), que simulan presas y activarlos durante los momentos de diversión, puesto que nuestro gato adora el movimiento y, en cuanto paramos de jugar con él, la actividad pierde interés y se marcha a hacer cualquier otra cosa. 
Otra forma de evitar el juego de caza y acecho de los gatitos empeñados en "cazarnos" los bajos de los pantalones, las faldas o las zapatillas en movimiento cuando vamos de un lado para otro de la casa, consiste en desviar su atención hacia algo mucho más atractivo, como por ejemplo (pelotas) o (ratoncitos de vivos colores y con plumas), atado con una cuerda larga a la cintura o al pomo de la puerta para que sea la presa a cazar. 
Los gatos aprenden a diferenciar lo que es juguete de lo que no mientras disfrutan enormemente con la práctica de su instinto cazador. 

Cuando muerden por sobreestimulación 
Como dice el dicho, lo poco gusta y lo mucho cansa. Seguro que te suena la situación en la que estás acariciando a tu gato mientras lees o ves la televisión y, de repente, sin venir a cuento se cuelga de la mano con uñas y dientes. En estos casos, lo mejor es quedarse inmóvil puesto que, al menor movimiento, se desencadenaría un ataque de verdad. En ocasiones lanzar algo lejos de nosotros, redirige la atención del gato pero, normalmente, al quedarnos quietos, en poco tiempo, el gato pierde interés y se aleja. 
En realidad no hemos estado atentos a nuestro gato y nos hemos perdido todas las señales que nos ha lanzado a través de su lenguaje corporal, antes del intento de agresión (A todos nos pueden gustar las caricias pero el exceso, cansa). La próxima vez que tengas a tu gato encima, aprovecha para familiarizarte con su forma de comunicarse: La clave suele estar en la cola puesto que, si empieza a moverla de un lado a otro, es el momento ideal de parar la sesión de caricias. Cada animal tiene su propio nivel de tolerancia y, es nuestra responsabilidad conocerlo y respetarlo para evitar disgustos. 
Otra zona hipersensible de los gatos es su vientre. Es raro que un gato soporte durante largo rato las caricias en esa zona, probablemente porque es la región más vulnerable del cuerpo felino. No debemos olvidar que un gato que se tumba sobre el costado, tiene todo el arsenal felino (boca y garras delanteras y traseras) dispuesto para defenderse en caso de que lo considere necesario. En gatos que no conocemos, nunca debemos rascarle la barriga aunque nos la ofrezca. 
Si se trata de tu gato y compruebas que, mientras lo acaricias, se relaja y estira las patas mientras ronronea, puedes seguir un poco más, pero sin pasarte en la presión sobre los laterales y el vientre. 
Si, de repente, deja de ronronear, se encorva, dilata las pupilas o agacha las orejas, es mejor que dejes la sesión de caricias para otra ocasión pues, si no paras inmediatamente, seguramente tu gato te lo hará saber de una forma desagradable.

Rompiendo con todo. La agresion por distanciamiento 
Cuando un gato siente miedo, por ejemplo, cuando llega por primera vez a casa, se acurruca en un esfuerzo por hacerse más pequeño y pasar inadvertido (es como si buscara que no lo vieran). Cuanto más nos aproximamos a un animal en este estado, más se encogerá y podremos observar las orejas plegadas hacia detrás y las pupilas totalmente dilatadas. Si seguimos avanzando, puede llegar a emitir gruñidos que buscan hacernos retroceder ya que nos considera un "agresor". 
Si hacemos caso omiso de estas advertencias, no le dejamos más opciones y puede llegar a agredir, de forma defensiva, ya que su objetivo es mantener una distancia segura entre él y nosotros. Esta reacción es relativamente frecuente en gatos que llegan a lugares nuevos y desconocidos donde no tienen referencias olfativas ni de otro tipo. 
Lo mejor es darle espacio para que se sienta seguro de nuestra presencia y poco a poco irnos ganando su confianza. 
Esta conducta se aprecia también en gatos que sienten dolor a la manipulación. En estos casos, es preferible dejar el (transportín) abierto en la estancia. Si el gato está acostumbrado a él, rápidamente lo asociará a lugar seguro, y será más fácil trasladarlo al veterinario en caso necesario. 

Cuando la agresión se produce entre los gatos de casa
No es frecuente cuando se conocen pero, se puede llegar a dar en presentaciones entre nuevos individuos o cuando uno de ellos vuelve a casa tras una estancia más o menos corta en el veterinario (los olores son diferentes y pueden provocar rechazo). 
En caso de que se produzca una pelea, no intentar separar a los gatos con las manos, ya que podría provocar una reacción de agresividad “redirigida”* hacia nosotros, sino utilizar estímulos indirectos, como sonidos fuertes, para interrumpirla. 
En estos casos, es conveniente crear zonas separadas y seguras para cada gato y seguir unas pautas de presentación (como si se trataran de dos desconocidos) con  ayuda externa, en caso necesario.

Resumen 
Normalmente, las agresiones dentro del hogar, suelen estar motivadas por falta de comunicación entre el gato y la persona. Cuando no interpretamos o no hacemos caso del lenguaje de nuestro gato, podemos provocar situaciones estresantes para él y desagradables para nosotros. 
No obstante, no debemos olvidar que los problemas físicos y neurológicos están directamente relacionados con las conductas agresivas sin causa aparente. Las dolencias que cursan con dolor, las patologías dentales, incluso los déficits sensoriales que sufren los animales geriátricos, pueden estar detrás de alguna de estas conductas. Siempre es preciso realizar una revisión veterinaria para asegurarnos y, en su caso, consultar con un profesional que nos guíe de la manera más adecuada en cada caso.
Colaboración con la revista Pelo Pico Pata Nº 104 (Julio 2014)
Felix de Defensa Animal del Norte, sigue a la espera de un hogar. Grandote y peluche, es un gato juguetón y activo pero también tiene sus momentos de tranquilidad y sosiego.
Contacto: dan.asociacion@gmail.com 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Perros que leen

A pesar de llevar tiempo desarrollando esta actividad, hasta ahora, no me había dado por hablar de ella. Sin embargo, cada día despierta más interés entre profesores y psicólogos que se animan a preguntar e interesarse por nuestros perros lectores. Y es que, curiosamente, por muy sorprendente que nos resulte, los perros son capaces de ayudar a los niños en sus tareas escolares, mejorando las habilidades lectoras y fomentando el hábito.

Muchos niños tienen dificultades con la lectura y aún se ponen más nerviosos, cuando les toca hacerlo ante otras personas, aunque se trate de sus compañeros de clase. Cuando los niños leen al perro en voz alta, en lugar de hacerlo ante un adulto, consiguen relajarse, experimentando el placer de la lectura. Niños y animales disfrutan de la compañía mutua, se convierten en profesor y alumno, generándose un entorno cálido y confortable, donde el aprendizaje se produce sin dificultad ni presiones. Los niños están contando una historia a un amigo de cuatro patas, que les mira con cara de adoración como si realmente entendieran las palabras que oye.

A partir de ese momento, la lectura se convierte en un acto lúdico y divertido, donde todo va a discurrir alrededor del animal, estimulando la motivación, concentración e imaginación del niño, de una forma totalmente natural y distendida.

Los perros no juzgan ni critican por la forma de leer, por el ritmo o la entonación. No les importa si la pronunciación es correcta pero "escuchan" de forma que trasmiten confianza al niño, contribuyendo a que se sienta más tranquilo y cómodo ante la tarea, liberándolo del miedo a equivocarse o hacerlo mal, pudiendo volver hacia atrás y corregir en cualquier momento. Todo ello, facilita en gran medida el aprendizaje, ya que el niño, trabaja de forma autónoma y se siente responsable de la tarea. Se crea la responsabilidad de hacerlo lo mejor posible ante el peludo que los escucha atentamente.

Hay niños que, tras aprender a leer a nuestros perros, siguen haciéndolo en casa y se han acostumbrado a estudiar con sus animales de compañía a los que les cuentan la lección. La repetición y la lectura en voz alta, contribuyen a memorizar y comprender el texto que se está leyendo. Se fomenta el hábito de estudio que le acompañará el resto de su vida y que le servirá en su futuro académico.

Además, al leer al animal, que se convierte en parte activa del proceso de aprendizaje, la tarea, se convierte en una actividad placentera, que motiva mucho más, a la hora de mantener el gusto por la lectura, incluso cuando es adulto.

El Programa R.E.A.D. de Lectura con Perros (Reading Education Assistance Dogs Program) mejora las habilidades de lectura de los niños mediante la intervención de perros especialmente adiestrados para leer con ellos.

El éxito del Programa radica en la conexión emocional que se establece entre el perro y el niño o niña que lee para el animal.

Los perros son los acompañantes ideales para la lectura porque ellos:

  • Escuchan atentamente
  • Ayudan a relajarse y disminuyen la ansiedad
  • No juzgan, no se burlan, no critican
  • Son menos intimidantes que los compañeros de clase o que los adultos
  • Dejan que el niño vaya a su propio ritmo
  • Es muy agradable (los niños pueden acariciar al perro, tumbarse sobre él...)
  • Leer con el perro es visto por el niño como un juego, no como una obligación.

Los perros de terapia que participan en el Programa R.E.A.D  son muy especiales, y tienen unas características determinadas, que los hacen únicos. Están específicamente adiestrados para las sesiones de lectura, pudiendo actuar como si leyeran con el niño.

Son perros especialmente dispuestos para el trabajo con personas, especialmente niños, por su carácter pacífico y su predisposición al contacto físico y las caricias.

Con carácter previo a su participación en un programa de lectura, cada perro tiene que aprobar un examen de comportamiento y obediencia, que acredite que cumple con los requisitos exigidos para ser perro de terapia. Los perros deben examinarse cada dos años, con el fin de garantizar, en la medida de lo posible, que mantienen las condiciones adecuadas para su trabajo.




martes, 25 de noviembre de 2014

Educación contra la violencia

No todos los días sale el post a la primera e incluso en ocasiones, la falta de tiempo, obliga a posponer cualquier publicación pero hoy, no quería dejar pasar la ocasión pues en el  'Día Internacional de eliminación de la violencia contra la mujer' me parece obligado relacionar violencia con falta de educación, en todos los sentidos pero sobre todo en valores esenciales como el respeto a la vida.

Actualmente, numerosos estudios avalan la relación entre el maltrato animal y la violencia en su concepto más amplio.  Cuando hablamos de violencia doméstica incluimos a las mujeres como víctimas pero olvidamos a otros miembros de la unidad familiar que la sufren de la misma medida como son los niños y las personas mayores. Pero los grandes olvidados de este tipo de violencia son los animales que viven en el seno familiar y que, en muchos casos, son usados como moneda de cambio para “atar” a la víctima a su situación pues son pocos los casos de entidades que ofrecen acogida a la persona junto al animal aunque casi nadie duda de los vínculos de afectividad que se crea entre la persona y el animal.

Por eso, actualmente, son muchos los profesionales de diversos ámbitos que alertan sobre la relación entre la falta de educación en valores, el maltrato a animales como forma de “ensayar” y un adulto peligroso y violento para su entorno social.

La importancia de mantener la penalización del maltrato a los animales en el Código Penal de cualquier país, es esencial a tenor de diversas opiniones. Destacar los estudios realizados por diversas organizaciones alarmadas ante la pasividad de los gobiernos a legislar con mano dura el maltrato animal por sus implicaciones con otros tipos de violencia hacia las personas.


En nuestro país la Dra. Nuria Querol Viñas, a quien tuve el placer de conocer durante unas jornadas realizadas en La Rioja precisamente sobre este tema en 2012 pero que, desgraciadamente, despertaron el mínimo interés entre administración regional y público en general, postula en su trabajo el vínculo entre maltrato animal y violencia humana:


Entre los estudios que justifican esta peligrosa relación, destacan:

Centro estadounidense de estudios para el enlace entre el maltrato animal y la violencia humana 
www.nationallinkcoalition.org
Durante los últimos 30 años, investigadores y profesionales de una variedad de disciplinas han establecido importantes relaciones entre el maltrato animal, el abuso a los niños, la violencia intrafamiliar, el maltrato hacia adultos mayores, entre otras formas de violencia. El maltrato hacia un animal ya no puede ser visto como un incidente aislado e insignificante que puede ser ignorado; es de hecho  un indicador, una alerta de que otros miembros del hogar podrían no estar a salvo dentro de casa.

Violencia contra animales y violencia interpersonal
Grupo para el Estudio de la Violencia hacia Humanos y Animales
www.gevha.com
La detección de un caso de maltrato a un animal por parte del veterinario o un profesional del cuidado animal puede ser un indicador de violencia interpersonal. El maltrato a animales está asociado a violencia de pareja, contra menores, filio-parental, contra adultos mayores, “bullying” y otros delitos violentos.
En este sentido, los profesionales de la salud animal juegan un rol trascendental al tener la oportunidad de detectar este tipo de abusos y maltrato a los animales, y denunciarlo para prevenir un posible abuso hacia otros individuos vulnerables dentro de la familia (infantes, niños, mujeres y adultos mayores)


Maltrato a los animales por menores de edad
Dr. Gail F. Melson

•    El maltrato o la amenaza de dañar a animales puede ser una manera de coaccionar a un menor.
•    Un menor que maltrata animales es un indicador de que él mismo podría estar sufriendo maltrato.
•    Los adolescentes que maltratan animales o son testigos de ello tienen mayor riesgo de cometer otros comportamientos violentos en su adolescencia o edad adulta.
•    El maltrato hacia animales por menores es uno de los indicadores más tempranos del trastorno de conducta, que se sitúa alrededor de los 6 años y medio.
•    El maltrato a los animales en el hogar aumenta el riesgo de que los menores sean mordidos o atacados por sus animales.
•    Los actos de maltrato a animales trastornan el sentido de la empatía y la seguridad en menores, los desensibilizan y fomentan una dinámica de infligir dolor para conseguir poder y control.
Para terminar unas citas para la reflexión:
"El vínculo entre los menores y los animales afecta el desarrollo del menor y modela el tipo de persona que será"
-Gail Melson

“Los asesinos... muy a menudo son niños que nunca aprendieron que está mal sacarle los ojos a un cachorro”.
- ROBERT K. RESSLER, EX-AGENTE DEL F.B.I.

Imágenes: GEVHA. The American Society of Criminology Meeting | San Francisco 2014. Prevalence and Trends in Intimate Partner Violence

Violencia Doméstica y Maltrato a Animales en España: Investigación conjunta de profesionales sanitarios y cuerpos policiales




lunes, 24 de noviembre de 2014

Aprender debe ser divertido

Aprender puede y debe ser un juego para tu perro, pues educarlo significa algo más que tú des órdenes y que él te obedezca. Básicamente porque, de entrada, no van a comprender las palabras; Los perros son más visuales que nosotros y comprenden mejor los gestos, es decir, nuestro lenguaje corporal. A eso, hay que añadir coherencia y buena disposición a la hora de compartir ese tiempo con el animal. A nadie le gusta que le griten cuando le piden las cosas y a los perros menos, pues tienen mejor oído que nosotras las personas.

Las palabras vienen después y, ciertamente, hay perro que llegan a discriminar muchísimas pero es cuestión de tiempo y de trabajo, como todo lo demás.

Al igual que con los niños, empieza por tareas fáciles y ve incrementando el esfuerzo que debe realizar el animal. A nadie se le ocurre que un niño de 3 años sea capaz de estar sentado y atento durante periodos largos de tiempo… Se trata de variar actividades, dando orden y sentido para que se conviertan en rutinas agradables y aceptables.

Nunca des por hecho que tu perro no va a ser capaz de hacer algo (los perros nos sorprenden continuamente) y, sobre todo, nunca pienses que algo  es tarea imposible. Quizá debas pedir ayuda pero no te rindas. Como guía y responsable del animal es tu obligación ser una buena referencia para tu perro y velar para que sepa comportarse correctamente en sociedad frente a otras personas y/o animales.


Gracias a todos los perretes y sus guías que nos han acompañado este fin de semana en las diferentes actividades, desde la Escuela de Cachorros, el Taller de Paseo y Llamada o el final del Curso de Educación Canina que celebramos ayer domingo por todo lo alto con agility, entrega de diplomas y un buen almuerzo para recuperar fuerzas.







miércoles, 19 de noviembre de 2014

Peluches para gatos activos

Una buena pista para gatos activos y muy juguetones a los que, incluso a sus hermanos gatunos, les resulta difícil seguir el ritmo o para "hijos únicos" que buscan atención constante y persiguen nuestras manos, consiste en proporcionarles un "hermano" artificial de juegos que pueda llevarse de aquí para allá.


Los peluches de un tamaño adecuado al animalito pueden servirnos y, para introducir a nuestro pequeño felino en el juego, nada mejor que simular que es una marioneta y tentarlo con el juguete. Así estaremos evitando exponer las manos como parte del juego y conseguiremos que la atención de nuestro gato se centre en lo que nos interesa.


Cuando nos parecen demasiado efusivos y Zoe buscando hogar

En demasiadas ocasiones, los aspectos que nos molestan de la conducta de nuestro animal, son consecuencia de un refuerzo inconsciente por nuestra parte y de una pobre estimulación ambiental.

Por ejemplo, cuando nuestro perro salta a recibirnos a la vuelta a casa, el premio inmediato es nuestra atención (incluso cuando nos enfadamos) así que, para darle la vuelta a esta situación, nuestra tarea consiste en invitar a nuestro perro a hacer algo diferente a saltar, para que consiga la recompensa que busca en forma de caricias y atención.

Esta situación se da frecuentemente en los casos de perros que pasan muchas horas en casa y sin compañía. Si el animal pasa solo mucho tiempo sin nada que hacer, es más que probable que se emocione al vernos llegar y todo su interés sea saludarnos e intentar recabar nuestra atención.

Ignorar al animal en esos momentos, no solo es descortés (pues lo mismo que él te ha visto, tú lo has visto a él y es bueno informarle de ello) sino que puede ser contraproducente al generar más ansiedad en el perro.

Por tanto, tenemos que tener claro que, las principales maneras de romper con esta situación consiste en retirar cualquier tipo de refuerzo consciente o inconsciente de aquello que no nos interesa que haga nuestro perro, reforzar las acciones diferentes y más adecuadas que nos ofrezca y, sobre todo, darle alternativas para estar ocupado.

Es decir, si le dedicamos el tiempo suficiente y le damos cosas para hacer en nuestra ausencia, es más probable que el recibimiento sea más tranquilo y pausado que si ha estado solo y aburrido sin nada que hacer.

Todo este proceso requiere de una inversión de tiempo y paciencia pues hay que supervisar con celo las conductas que nos presenta nuestro perro (tanto las que no nos gustan como las que sí) para recompensar las que nos interesan, en su caso.

Zoe, esta preciosa podenca ya sabe lo que es la mala vida: cicatrices, orejas con algún corte... Ahora espera un hogar que la llene de cariño y buenos tratos.

Tiene aprox. 6 años, es muy buena y cariñosa y está esperando una casa para llenarla de alegría. Te animas a adoptarla o acogerla.


Contacto: dan.asociación@gmail.com o para adopciones internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com


martes, 18 de noviembre de 2014

Correas sonrientes y Dana buscando hogar

Demasiadas veces escuchamos aquello de "mi perro no deja de tirar" a la vez que vemos al pobre animal limitado por una correa demasiado corta que no le permite alejarse de la rodilla del humano..... No puede olisquear la información que han dejado otros perros en el suelo o en los árboles y tampoco puede alejarse para eliminar (al fin y al cabo todos necesitamos cierta intimidad en determinados momentos)

El paseo se convierte en un auténtico suplicio para ambos. El perro, aún a pesar del dolor, encuentra refuerzo cada vez que tira, puesto que llega antes al lugar que le interesa y la persona que le sigue detrás, termina enfadada y malhumorada. El perro aprende que tirando, consigue el objetivo de llegar antes, así que tira de la correa porque puede y porque nosotros estamos detrás.

Lo ideal es empezar a practicar el paseo desde pequeños y en casa. El collar o el arnés y la correa son elementos extraños los primeros días y no es raro que muchos perros se resistan a dejárselos poner si no han sido bien acostumbrados desde el principio. Elige un collar cómodo o mejor un arnés para dejar libre el cuello del animal y acostumbraos a trabajar con correas largas de unos dos metros que ofrezcan cierta libertad y distancia al perro pero, cuya longitud puedas supervisar por si hiciera falta intervenir en algún momento.

Es importante trabajar el paseo sin tensión de forma tranquila y relajada (tomándoos vuestro tiempo) y en lugares sin demasiadas distracciones al principio (en casa), para irlas introduciendo progresivamente.

Nuestro lenguaje corporal es muy importante. Si vamos tranquilos, con los brazos relajados, la espalda recta y reforzando con una mirada, una palabra o un premio de vez en cuando, los perros responderán bien. Es esencial que los perros estén acostumbrados a mirarnos a los ojos de forma que podamos el refuerzo adecuado a lo que está haciendo. La buena correa durante el paseo, es aquella que describe una sonrisa entre perro y persona, es decir, que va suelta y sin tensión.

Busca ser el "mejor amigo" para tu perro antes que ser simplemente su dueño y empezarás a disfrutar de una nueva dimensión de la relación.

El respeto es la base de la confianza y todo lo que tu perro aprenda a tu lado de una forma amable, quedará grabado para siempre de forma positiva y será más fácil que tu perro responda como esperas y te muestre la conducta adecuada en cada momento, porque hay verdadero vínculo, el perro está a gusto contigo y busca tu refuerzo y el resultado es agradable para ambos.

Dana esta preciosa cruce de boxer de solo 10 meses y 25 kilos de peso busca hogar. Es un amor de perrita y además es preciosa. Es la mejor compañera para los niños y es muy sociable con otros animales.


Contacto: dan.asociacion@gmail.com o si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com





lunes, 17 de noviembre de 2014

Tiempo para el perro y Andy en adopción

Nunca se debe subestimar la dedicación que necesita un perro. No debemos caer en la tentación de prestar menos atención a los perros, una vez que han llegado a la adolescencia con la excusa de que son mayores. Cambia el tipo de requerimientos pero se mantiene la necesidad de invertir tiempo de calidad con el animal.

Un perro adolescente está en fase de transición, y hay un montón de cosas que necesita explorar y probar. Permítele descubrir el mundo de forma controlada pero no dejes nunca de lado la tarea de educar a tu perro a ser un animal social y educado.

La socialización cae muchas veces en picado durante la adolescencia. A medida que los perros se van haciendo mayores, suelen tener menos ocasiones de tratar con personas y perros desconocidos.
Los perros, sobre todo los machos, suelen empezar a adoptar ciertas posturas intimidatorias cuando llegan a la adolescencia. Miradas fijas, gruñidos incluso peleas marcan esta etapa. Es frecuente que los propietarios de perros grandes eviten los encuentros con otros perros para evitar estas conductas ante el temor de que su animal pueda hacer daño, mientras que los propietarios de perros pequeños los evitan, precisamente por el temor que hagan daño a su pequeño gruñón.

Para fomentar una buena socialización que minimice estos comportamientos, no te centres únicamente en pasear por el barrio. Intenta buscar distintos recorridos para los paseos y diferentes zonas, de manera que se encuentre con muchos perros y personas. La socialización es una carrera de fondo. Para evitar conductas indeseables con otros perros o con personas, el truco está en trabajar con tu perro a diario y la única forma de conseguirlo es proporcionarle situaciones diferentes que le permitan encontrarse con gente nueva, casi a diario.

Andy tiene un año largo, mucha energía y ganas de agradar. Sociable y cariñoso, se lleva bien hasta con los gatos y busca un buen amigo que sepa guiarlo.




lunes, 10 de noviembre de 2014

Cahorro en casa y dos buscando hogar

En nada empezamos las clases de cachorros como una forma de entender mejor a nuestro nuevo amigo y poder convertirnos en buenos referentes para él. Huelga decir que, los que asisten a estas clases muestran un gran interés en hacer las cosas bien desde el principio y es de agradecer que, cada vez, haya más propietarios preocupados por la buena educación de sus perros. En esta etapa vital del cachorro, más que educar, se trata de ayudarlo a comportarse como el ser social que es (acudir a la llamada, no subirse a nuestras piernas, no mordisquear manos…) Aún es pronto para hablar de obediencia y es mejor introducirlo gradualmente en normas simples de convivencia.

Las sesiones han de ser muy cortas, de segundos. Trabajar con un cachorrito de unos dos meses de edad, es como hacerlo con un niño de unos tres años, es decir, debemos adaptarnos a él, ya que su capacidad de concentración es muy baja y las exigencias, por tanto, han de ser igualmente bajas. 

Usamos el juego como forma de educar de forma que el pequeño, aprende lo que nos interesa, de forma lúdica y sin enterarse.

Un dato a tener en cuenta es que, la naturaleza canina, difiere de la nuestra. La boca es la herramienta principal de los perros para conocer el mundo tal y como nosotros usamos las manos y la vista, ellos recaban información agarrando todo, mordisqueando, zarandeando, tirando de juguetes y cualquier cosa que se ponga a su alcance... Todo lo anterior son conductas totalmente normales en el perro pero pueden convertirse en una pesadilla para los propietarios, sobre todo cuando juega a mordisquearnos a nosotros o a los niños como si fueran hermanos de camada. Es recomendable enseñarle al cachorro desde pequeño qué está permitido (sus juguetes) y qué no y, para ello, lo mejor cuando iniciamos la educación del animal, es mantener a buen recaudo las cosas de valor y no jugar con las manos.

Ante cualquier intento de mordisquear nuestras manos o cualquier otra cosa de valor que, por despiste, hayamos dejado a su alcance, lo mejor es redirigir la conducta hacia otras permitidas construyendo un comportamiento alternativo al que nos desagrada.


En muchas ocasiones, las personas somos mucho más salvajes que cualquier animal. Los peques que protagonizan hoy el post fueron recogidos hace un par de noches de un contenedor de basura en la ciudad de Logroño (La Rioja), donde les aguardaba un triste final. Ahora, a salvo, en su casa de acogida, esperan una familia y un hogar. Aún hoy en día, hay demasiados individuos que prefieren deshacerse de los cachorros, con el consiguiente riesgo para la salud de la madre, que esterilizarla para evitar camadas indeseadas pero, de eso, ya hemos hablado demasiadas veces.


Contacto para los cachorros: 616 589 397 (Adela)




domingo, 9 de noviembre de 2014

Descubriendo el mundo con nuestro cachorro

La socialización y la estimulación ambiental en cachorros y perros jóvenes son carreras de fondo que deben llevarse a cabo de forma progresiva pero continuada hasta que el perro sea adulto. El periodo que comprende desde la llegada a casa, hasta las 16 semanas de vida, es muy importante ya que durante este tiempo quedará fijado el modo de relacionarse del cachorro, con el mundo que le rodea. 

En esta etapa los cachorros son unos valientes inconscientes por lo que hay que darles la oportunidad de explorar, asegurándonos de que sea de forma progresiva y que cada experiencia sea agradable y positiva para el pequeño.

Otro punto a tener en cuenta, son los miedos. Todos los cachorros atraviesan diferentes etapas y es importante hacer las cosas con tranquilidad y armarnos de paciencia para ayudarle a superarlos. No debemos perder de vista que ha sido separado de su madre y hermanos, ha viajado en muchos casos y ha llegado a una casa desconocida llena de olores y estímulos desconocidos que debe asimilar.

La predisposición de un animal a tener miedo depende de dos factores clave (como cualquier otro carácter del individuo), es decir, de la genética y del ambiente.

Está ampliamente demostrado que si, comparamos dos animales, uno socializado a muchos estímulos desde cachorro y otro a pocos estímulos, cuando se le presenta un estímulo nuevo a ambos, el primero buscará el contacto más rápidamente que el que está mal socializado. Es decir, a más socialización temprana menos riesgo de sufrir neofobias en el futuro (temor irracional a las novedades).

Sin embargo, en la vida de un animal, no todo es socialización ya que influye y mucho el medio en el que crece (si tiene acceso adecuado a alimento y agua, si tiene un territorio que le haga sentir seguro y a salvo…etc). Es decir, la socialización es otra herramienta más para disminuir la probabilidad de tener problemas pero, por desgracia, el riesgo cero de sufrir miedos, no existe.

Los peques también van a la escuela.... Este fin de semana en Lola y Zar iniciamos nueva edición de la Escuela de Cachorros de PERRYGATOS, en un entorno enriquecido y seguro, cada uno a su ritmo de un modo positivo para descubrir el mundo a su manera. Te animas?????


KIM es esta princesita de tres meses, rescatada en medio de una carretera. Es mestiza de labrador por lo que, de mayor será grande.
Es muy lista y le encanta aprender.
CONTACTO: dan.asociacion.madrid@gmail.com o dan.asociacion@gmail.com


jueves, 6 de noviembre de 2014

Paseo perfecto y un pequeño buscando hogar

El paseo debe ser una parte importante de la relación entre persona y perro y por eso es importante practicar para que el animal acepte la correa desde el primer momento (y aunque nos parezca extraño deberíamos empezar dentro de casa). En caso contrario, el paseo se convierte en una actividad poco placentera. Si el perro responde, debemos corresponderle y, una buena forma, es darle la oportunidad, al menos una vez al día, de ir suelto por zonas apropiadas y seguras para ello, de forma que pueda correr libremente y descargar la energía acumulada.

En este aspecto, es preciso “vestir” adecuadamente al nuestro perro para los paseos con un buen collar y/o arnés cómodo y de su medida, una buena correa de la largura adecuada (nos encantan las de dos metros) y una chapa identificativa con nuestro teléfono por si se despista. Aunque el chip es obligatorio en todo el territorio español, este tipo de placas pueden ayudar a recuperar al animal rápidamente.

Ofrece alternativas atractivas a tu perro: Una salida al campo, un paseo por el monte o una visita a la piscina para perros o un estanque limpio suponen un aliciente además de un ejercicio estupendo para sus articulaciones y el corazón. A todos nos gusta conocer sitios nuevos y a tu perro también.

El próximo 22 de Noviembre, tenemos una nueva oportunidad de aprender, practicar y disfrutar junto a nuestro perro en una nueva Edición del Taller Paseo y Llamada.


El pequeño Buti tiene tres años y lleva dos esperando que alguien se fije en él y le quiera dar la oportunidad que se merece. Bueno y cariñoso, además está bien educado y es obediente.
Sociable con perros, perras y gatos.
Está en Madrid pero viajará allá donde tenga un buen hogar.






miércoles, 5 de noviembre de 2014

Emociones caninas y una galga en adopción

Los perros también sienten, quizá no de la misma forma que las personas pero, se ha demostrado que cuentan con las mismas estructuras, las mismas hormonas y experimentan los mismos cambios químicos que nosotros durante las diferentes emociones.

Las investigaciones sugieren que la mente de un perro equivale a la de un niño de unos dos años y medio A esa edad, los niños tienen  emociones, aunque no todas y parece claro que, ocurre igual en los perros que son capaces de sentir las mimas emociones básicas que un niño de dos años como afecto, felicidad, tristeza, miedo, sorpresa, timidez, desconfianza, aversión, alegría, angustia, excitación... pero no son capaces de procesar las emociones sociales complejas como culpabilidad, orgullo o vergüenza .

Sabiendo esto, se desmonta la idea de que nuestro perro nos mira con cara de culpable cuando le "pillamos" en falta.

Sabiendo todo lo anterior parece fácil hacerse cargo de un animal, ¿verdad? Sin embargo no debemos perder de vista al PERRO, en mayúsculas, como animal que es, de una especie concreta, de una raza (o mezcla de varias) y con un nombre propio, otorgado por nosotros para diferenciarlo de todos los demás porque, al fin y al cabo, nuestro perro, es único.

Inés es esta preciosa galguita recogida el año pasado, en muy mal estado con Leishmaniosis y una gran delgadez. Se ha recuperado muy bien y a pesar de todo, es muy confiada y cariñosa, le gusta mucho estar cerca de las personas. Es sociable con otros perros y respeta a los gatos del albergue donde espera su oportunidad. Ha respondido bien al tratamiento de Leishmaniosis, lo único que necesita es una pastillita diaria.





martes, 4 de noviembre de 2014

Mal tiempo, agua y perros

Llega el tiempo desapacible, el viento y el agua. Independientemente del frío que hace fuera, un perro tiene que pasear, no solo salir a hacer sus necesidades rápidamente para volver a casa. Ponte ropa gruesa y échate a la calle con él. Necesita caminar, correr, oler, descubrir la nieve y estar con otros perros.... Aunque no soy demasiado partidaria de la ropa para perros, he de reconocer que, para cachorros y algunas razas, sobre todo las más pequeñas, o con menos pelo como por ejemplo los galgos, puede ser necesario abrigarlos, sobre todo en zonas donde las temperaturas son muy bajas.

Solo recomiendo reducir el tiempo de paseo con frío o lluvia intensa a los cachorros y a los perros ancianos. En estos casos, se hace especialmente importante evitar cambios bruscos de temperaturas y las corrientes de aire ya que la capacidad de termorregulación no está desarrollada en el caso de los pequeños y empieza a resentirse en los animales mayores.

Si nuestro perro precisa un corte en invierno, los buenos peluqueros caninos tienen la precaución de que no descargar mucho, puesto que el pelo, supone la protección natural de nuestro perro, es su abrigo.

Si el paseo es sobre nieve, tu perro disfrutará enormemente con la novedad pero, recuerda secar bien pelo, almohadillas plantares y orejas al llegar a casa para que no coja frío. No dejes que tu perro se chupe las patas y menos que se coma la nieve porque hay zonas donde ponen sal o anticongelantes y son productos tóxicos para ellos. La cama de nuestro perro tiene que estar en una zona caliente y sin corrientes.

Como precaución adicional, la cama debe de ser calentita, acogedora y alejada de corrientes. Hay perros que incluso gustan de taparse cuando duermen, porque sienten frío.

Es recomendable vigilar el peso y consultar con el veterinario en caso de pérdida acusada. Muchas veces es preciso aumentar la dosis de pienso en invierno puesto que, si realizan actividades físicas intensas, necesitan comer más para recuperar la energía perdida y conservar el calor corporal.

Hoy os presento a un ser especial y por el que siento especial cariño. Bruno es un abuelito mestizo de 16 años y unos 11kg de peso. Sociable, cariñoso, listo y dulce, no aparenta los años que tiene.

Olvidado por su dueño en una residencia durante 2 años con una herida grave en el ojo, está totalmente recuperado y no le ha quedado casi ni cicatriz. Este veterano es todo un campeón!

Se encuentra en residencia, pero necesita ACOGIDA O ADOPCIÓN. Un hogar definitivo donde vivir feliz el resto de su vida.

Es mayor, pero físicamente se encuentra estupendamente.


TELEFONO: 610 399 623



lunes, 3 de noviembre de 2014

Sensibilidad Felina

Todos los que vivimos con gatos, hemos apreciado en más de una ocasión, lo atentos que están a todo, incluso a nuestro estado de ánimo. Los gatos son seres extremadamente sensibles, a pesar de la fama de desapegados que tienen. Auténticos detectores de energía, pueden "notar" la tensión en el ambiente por ejemplo, cuando volvemos malhumorados a casa o hemos discutido por algo o con alguien, y aún nos dura el enfado.

Los rechazamos e incluso nos molesta, cualquier intento de acercamiento por su parte así que, como también son muy listos, desaparecen de la vista durante un buen rato, para reaparecer justo cuando nos hace falta su consuelo.  

 Cuando se enfadan…

A veces, nuestro gato parece estar enfadado con el mundo que ve a través de la ventana pero realmente no suele ser así. Los gatos son unos cotillas fantásticos y, son felices estando al tanto de todo lo que sucede alrededor aunque, a veces, les cause algún que otro disgusto pues, igual que anticipan nuestra llegada a casa, también son capaces de percibir la presencia de perros o gatos nuevos en el vecindario y, en algunos casos, su visión a través de los cristales puede ser origen de malestar. No es raro el caso de un gato que de repente, sin causa aparente, se enfada y lanza algún bufido o manotazo, contra otro gato de casa, tras haber estado un rato aposentado en la ventana. Si ha visto algún animal vecino a través del cristal y no le ha gustado lo que ha visto, la tensión del momento se acumula y se redirige contra el primer ser vivo que pasa a su lado. No quiere decir que siempre sea así pero, si ocurre, estemos atentos pues tiene explicación y también solución para evitar que vuelva a repetirse.

Los cambios de decoración que hacemos cada cierto tiempo en nuestras casas, tampoco los aceptan demasiado bien y no son pocos los gatos que manifiestan signos de estrés ante nuevos muebles o cambios en el ambiente donde se mueve.

Cuando llegan nuevos animales o personas a casa, necesitan un tiempo de ajuste o adaptación donde su territorio es aún más importante de lo que ya es habitualmente pues necesita un lugar donde sentirse seguro y a salvo. Los cambios adicionales en estas circunstancias (muebles, decoración…) están más que contraindicados pues aumentamos el nerviosismo que ya existe, comprometiendo las presentaciones.

Los castigos también son fuente de estrés. A un gato nunca se le puede educar como si fuera un perro. Te lo tienes que ganar y nunca debería asociarte con algo malo. Por ejemplo, si quieres que tu gato no se suba a la encimera para evitar que se queme cuando estás cocinando o, simplemente porque te molesta, no tiene sentido andar detrás de él regañándolo cada vez que lo veas arriba. Tampoco sirve el chorrito de agua que causa más disgustos que beneficios ya que además, el gato aprovechará cuando tú no estés para inspeccionar la encimera ya que no habrá aprendido nada más allá de evitarte. En este caso, una sencilla solución es poner cinta adhesiva de doble cara en los bordes de la encimera (recordad que los gatos estudian bien el terreno antes de aventurarse y saltan justo al borde de la superficie). La sensación pegajosa les resulta desagradable y descubrirán por sí solos que no tiene sentido subirse.

En estas situaciones de estrés, de tensión o de malestar mantenidas, es más que probable que tu pequeño felino se la ingenie para avisarte de que algo no va bien aunque no todas son igualmente buenas pero sí válidas para la naturaleza del gato. En algunos casos donde el propietario se siente abatido o triste, muchos gatos se dedican a "consolar" a su humano, mediante la cercanía. Se apoyan mutuamente

En otros casos, pueden darse dos circunstancias diferenciadas: Bien estará más distante y poco receptivo a caricias llegando incluso a rechazarlas de manera evidente o bien empezará a dejar claras señales e determinadas zonas de la casa a través de marcaje con uñas, con orina o, incluso con heces.

Al menor signo de estrés en nuestro gato, lo primero es hacer un repaso "mental" de los posibles cambios que hemos realizado en rutinas o ambiente. También es bueno evaluar nuestro estado de ánimo.

Al hilo de esto, recuerdo el caso de un gatito que dejaba marcas de orina por diferentes zonas de la casa. Descartado cualquier problema físico con su veterinario de referencia y en una visita al domicilio, los propietarios reconocieron que eran dados a redecorar frecuentemente la casa, introduciendo nuevos elementos y que los episodios se recrudecían especialmente en estos casos.

Se les recomendó parar un tiempo los cambios o, al menos, hacerlos de manera gradual, con el fin de respetar el ambiente donde se movía el animal (recordemos el espacio seguro de gato y la necesidad de disponer de caminos de olor que le proporcionen tranquilidad). El problema se resolvió sin más contratiempos.

Mimos en exceso….

A casi todos los gatos de casa les encanta ser acariciados pero, ojo, que el exceso de caricias puede ser molesto y te lo hará saber a la manera felina. Si estás acariciando repetidamente a tu gato mientras lees o ves la televisión y, de repente se cuelga de la mano con uñas y dientes, quédate quieto puesto que, al menor movimiento, desencadenarías un ataque de verdad. En ocasiones lanzar algo lejos de nosotros, redirige la atención del gato pero, normalmente, al quedarnos quietos, en poco tiempo, el gato pierde interés y se aleja.

Lo que nos hemos perdido antes del intento de ataque, son todas las señales que el gato nos ha lanzado a través de su lenguaje corporal (A todos nos pueden gustar las caricias pero el exceso, cansa). La próxima vez, fíjate: La clave suele estar en la cola puesto que si empieza a moverla de un lado a otro, es el momento ideal de parar la sesión de caricias. Cada animal tiene su propio nivel de tolerancia y, es nuestra responsabilidad como propietarios, conocerlo y respetarlo.

Disfrutando de los rituales

Cada gato tiene sus propios rituales con respecto a sí mismo, al resto de animales del hogar y también a nosotros.

Los gatos son capaces de compartir recursos aunque respetan el turno de cada uno. Es decir, son capaces de usar la misma cama pero es más que probable que uno la use todas las mañanas y otro todas las tardes y, aunque nunca estén juntos, es una forma de convivencia en armonía.

Sobre mimos, ¿Quién no disfruta de los momentos que le regala su gato, cuando vienen a descansar a nuestro lado, a pedirnos mimos o simplemente a estar cerca?

Bufy por ejemplo siempre pide mimos desde el cabecero del sofá y busca frotar su carita con mi cabeza. Es una forma de marcarme y yo se la respeto pues le da seguridad.

Gordita es todo amor. Si voy al sofá, se viene a pedir caricias. Si vienen visitas sale a saludar a todo el mundo. Mantiene una relación cordial con todos pero mucho más estrecha conmigo. Todas las mañanas pide salir un rato al descansillo del portal como una rutina reservada solamente a nosotras dos. No hacemos nada especial. Se viene a mi lado y se deja acariciar. Es nuestro momento de intimidad, alejadas del resto de la casa.

Conocer la naturaleza del gato, ayuda a entenderlo y a ayudarlo en caso necesario. Conocer las rutinas de cada uno, ayuda a disfrutar más de tu relación con él y estrecha el vínculo que os une.

Ya tenemos todo preparado para este fin de semana!!!! Si te gustan los gatos y te interesa saber más sobre ellos para entenderlos y disfrutar de la relación, esta es tu oportunidad. Aún quedan plazas!!!