martes, 18 de noviembre de 2014

Correas sonrientes y Dana buscando hogar

Demasiadas veces escuchamos aquello de "mi perro no deja de tirar" a la vez que vemos al pobre animal limitado por una correa demasiado corta que no le permite alejarse de la rodilla del humano..... No puede olisquear la información que han dejado otros perros en el suelo o en los árboles y tampoco puede alejarse para eliminar (al fin y al cabo todos necesitamos cierta intimidad en determinados momentos)

El paseo se convierte en un auténtico suplicio para ambos. El perro, aún a pesar del dolor, encuentra refuerzo cada vez que tira, puesto que llega antes al lugar que le interesa y la persona que le sigue detrás, termina enfadada y malhumorada. El perro aprende que tirando, consigue el objetivo de llegar antes, así que tira de la correa porque puede y porque nosotros estamos detrás.

Lo ideal es empezar a practicar el paseo desde pequeños y en casa. El collar o el arnés y la correa son elementos extraños los primeros días y no es raro que muchos perros se resistan a dejárselos poner si no han sido bien acostumbrados desde el principio. Elige un collar cómodo o mejor un arnés para dejar libre el cuello del animal y acostumbraos a trabajar con correas largas de unos dos metros que ofrezcan cierta libertad y distancia al perro pero, cuya longitud puedas supervisar por si hiciera falta intervenir en algún momento.

Es importante trabajar el paseo sin tensión de forma tranquila y relajada (tomándoos vuestro tiempo) y en lugares sin demasiadas distracciones al principio (en casa), para irlas introduciendo progresivamente.

Nuestro lenguaje corporal es muy importante. Si vamos tranquilos, con los brazos relajados, la espalda recta y reforzando con una mirada, una palabra o un premio de vez en cuando, los perros responderán bien. Es esencial que los perros estén acostumbrados a mirarnos a los ojos de forma que podamos el refuerzo adecuado a lo que está haciendo. La buena correa durante el paseo, es aquella que describe una sonrisa entre perro y persona, es decir, que va suelta y sin tensión.

Busca ser el "mejor amigo" para tu perro antes que ser simplemente su dueño y empezarás a disfrutar de una nueva dimensión de la relación.

El respeto es la base de la confianza y todo lo que tu perro aprenda a tu lado de una forma amable, quedará grabado para siempre de forma positiva y será más fácil que tu perro responda como esperas y te muestre la conducta adecuada en cada momento, porque hay verdadero vínculo, el perro está a gusto contigo y busca tu refuerzo y el resultado es agradable para ambos.

Dana esta preciosa cruce de boxer de solo 10 meses y 25 kilos de peso busca hogar. Es un amor de perrita y además es preciosa. Es la mejor compañera para los niños y es muy sociable con otros animales.


Contacto: dan.asociacion@gmail.com o si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com





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