martes, 31 de marzo de 2015

Perros, educación y Chelu buscando hogar

Hay perros bien educados, mal educados y, sobre todo, hay perros que ni lo uno ni lo otro, simplemente no están educados (ni bien ni mal).... Demasiados perros que van por la vida sin saber ser perros, sin saber comportarse, incapaces de pasear de forma tranquila porque nadie les ha enseñado, que van constantemente dirigidos porque son "impredecibles", que ladran a todo, que se abalanzan contra todo porque siempre hay alguien detrás "controlando" la situación que al animal se le escapa, que solo saben "obedecer" al tirón de correa. En definitiva, incapaces de "pensar" porque alguien lo hace por él.....

Tener un perro es una responsabilidad y, si debería ser igual para todos los perros y propietarios, si además, se trata de un animal grande o potente, la necesidad de educarlo de forma adecuada, es aún mayor.

Y claro que hay perros "difíciles" porque lo que vemos es el resultado de la herencia genética, del carácter del animal, de las experiencias previas y, en gran medida, de la educación (o la carencia) que haya recibido hasta ese momento.

Hay muchas maneras de educar (tantas como perros y personas) porque cada individuo es diferente y el proceso depende, precisamente de eso pero, merece la pena aprender cómo educar a tu perro, ser coherente y adaptarte, invertir tiempo y esfuerzo, disfrutar de cada paso (al fin y al cabo, nadie te obliga a tener un perro) y poder llegar a confiar en tu perro y sentirte orgulloso, por ser capaz de "pensar" por si solo y acertar por sus propios medios con lo que esperamos de él.

Chelu tiene año y medio y mucha energía. Es sociable, cariñoso y muy activo. Rescatado de la perrera, ahora aprende a ser un perro de “provecho”.






jueves, 26 de marzo de 2015

Eligiendo guardería para vacaciones

Si tenemos pensado irnos de vacaciones y,  en caso de que nuestro peludo no pueda acompañarnos durante la escapada de Semana Santa, en la mayoría de las ocasiones, solemos optar por dejar al animal a cargo de un servicio de guardería.

En La Rioja hay unas cuantas Residencias Caninas (y alguna felina) muy buenas y con estupendas instalaciones y profesionales a cargo. Lo importante es visitarlas con antelación para ver la que mejor se adapta a nuestros requerimientos. Las sensaciones y vibraciones juegan un papel importante a la hora de elegir. Cada persona se identificará en mayor o menor medida con una u otra residencia. Un entorno cuidado y agradable, el personal atento, el ambiente relajado y enriquecido, los perros tranquilos, la amplitud de instalaciones y patios, la limpieza... son factores importantes a valorar a la hora de dejar a nuestro pequeño en un lugar u otro. Si te quedas convencido que has hecho una buena elección, te sentirás más tranquilo cuando dejes a tu perro y no pasarás ansiedad, pensando en si estará bien atendido.

Muchos propietarios que se enfrentan por primera vez con este tipo de decisión, tienen miedo dejar a su perro en una residencia. Piensan que el animal no se adaptará fácilmente, que lo pasará mal y que extrañará a la familia. Lo cierto es que el perro vive el presente y no se preocupa demasiado sobre el pasado ni tampoco el futuro. Por supuesto que hay un lógico periodo de adaptación y que el animal echará de menos en un primer momento a sus dueños, pues está en un sitio nuevo y desconocido. Sin embargo en poco tiempo se empezará a relajar.

Lo normal, una vez superados los primeros días, es que el perro empiece a pasárselo pipa puesto que él también "está de vacaciones". Cuando vuelvas, estará feliz de verte y de irse a casa contigo pero su estancia no le hará supuesto ningún trauma. Al contrario, a muchos perros les ayuda enormemente este tipo de estancias puesto que les proporciona nuevas experiencias y ayuda a socializarse de un modo diferente a como lo hacen normalmente.

Algunos perros están a gusto desde el primer día y otros tardan más. Es posible que el primer día no quieran comer o jugar mucho. No obstante, la mayoría de los perros se adaptan perfectamente a las nuevas rutinas pasados un par de días.

Si ya has decidido, reserva con antelación la estancia, puesto que las residencias están muy solicitadas en periodos vacacionales.

Recuerda que el animal debe tener la cartilla en regla. La residencia te exigirá la documentación sanitaria del perro para asegurarse que cumple las pautas reglamentarias de vacunación y la desparasitación interna y externa.

Informa a los responsables de las instalaciones de todos los cuidados adicionales que necesite tu perro, ya sean de tipo médico o alimenticio. Para más seguridad escríbelos en una hoja que podrás entregar en la clínica para que no haya errores.

Deja un teléfono de contacto donde puedan localizarte en cualquier momento. Si cuentas con un familiar o un amigo que pueda acudir a la residencia en caso de emergencia, facilita también su teléfono.

Comenta con los responsable cualquier detalle sobre el animal que crees que deben saber, por ejemplo, su carácter y sus puntos débiles: Si puede salir a pasear con otros perros de su mismo sexo, si obedece, si es juguetón, si tienen la costumbre de comer lo que encuentra....

Para hacer la estancia de tu perro más agradable, puedes seguir unos sencillos consejos adicionales:

  • Puedes dejar una manta o una prenda con tu olor para que la depositen en el chenil que ocupe tu perro. Reconocerá tu olor y se tranquilizará en gran medida.
  • Si tu animal nunca ha estado en una residencia lo ideal es que empiece por una primera estancia corta de un fin de semana. Necesita una toma de contacto para que las futuras experiencias resulten positivas para él.
  • Si te ha ido bien con una residencia, cuántas más veces le lleves al mismo sitio más familiar será el terreno para tu animal y menos le costará adaptarse.

Además de las guarderías tradicionales, hay servicios de guardería a domicilio pensados para animales mayores, enfermos o que se adaptan peor a los cambios.

Decidas lo que decidas, es recomendable tomarse un tiempo en valorar todos los servicios que nos ofrece cada una de las diferentes alternativas y visitarlos con anterioridad para tener toda la información necesaria. Si te sientes a gusto con la opción elegida, disfrutarás mucho más de tu descanso y tu peludo estará atendido y feliz.

En la foto, los recién llegados a Lola y Zar. Son los chicos tutelados por Dan Defensa Animal del Norte que buscan hogar. A mi lado Chelu mestizo mediano de año y medio y en el grupo, Alonso (blanco y negro de un año y tamaño medio/grande), Helen (una perrita muy dulce dos años y tamaño mediano) y Gara la pequeña de año y medio y de lo más simpática.


Todos buscan hogar. Contacta con: dan.asociacion@gmail.com


martes, 24 de marzo de 2015

Cómo interpretan los perros nuestros gestos y una pequeña buscando hogar.

Los perros son capaces de interpretar el estado de ánimo de las personas, actuando en consecuencia. Por ejemplo, cuando la gente sonríe o habla con un tono alegre, suele significar “cosas buenas” para el animal, que se comporta en consonancia, aproximándose con una postura confiada y relajada o también moviendo el rabo. (De ahí la importancia de una llamada alegre)


Sin embargo los perros también pueden aprender a mostrar otro tipo de respuestas cuando anticipan una situación poco favorable. Por ejemplo, si la persona se acerca de manera brusca, muestra un tono de voz elevado y/o extiende la mano por encima de la cabeza, agarra el collar o señala al perro directamente. En estos casos buscará alternativas que le ayuden a resolver la situación como conductas de apaciguamiento/sumisión (lo que identificamos como cara de culpabilidad cuando llegamos a casa y nos encontramos algún desastre), evitación (cuando directamente se esconden) o conductas agresivas sobre todo si la persona que se aproxima le es desconocida (enseña los dientes, gruñe, lanza dentelladas al aire…). Esto no significa necesariamente que el animal sea agresivo o malo, sino que no le hemos dado otra opción (ocurre frecuentemente cuando el animal está atado o acorralado y lo intentamos someter a una manipulación por parte de un desconocido que no le resulta agradable).


Las conductas que nos muestra ante estas situaciones funcionan como una “escalera de emociones”. Si cualquiera de estas respuestas le “funciona”, es decir, si el perro interpreta que su conducta ha conseguido evitar lo que él considera una amenaza, ésta acción se verá reforzada por el resultado y será más probable que la vuelva a mostrar en posteriores ocasiones. 

Gara tiene un año y es todo desparpajo. De carácter muy bueno y sociable y tamaño pequeño (pesa 7 kilos y medio) se ha sabido ganar a todo el equipo desde el primer día.


Contacto para adoptar: dan.asociacion@gmail.com



lunes, 23 de marzo de 2015

Cargado pilas para la semana

Los fines de semana se llenan de actividad en Lola y Zar con propuestas lúdicas, formativas y para disfrutar en la mejor compañía de nuestros peludos. Si el viernes tocaban juegos y el sábado Escuela de Cachorros, ayer fue el turno del grupo de Ciudadano Canino Ejemplar que, al mal tiempo, supieron ponerle la mejor cara y pasar un estupendo rato compartiendo prácticas y experiencias.



Peros, si me tengo que quedar con dos imágenes de este fin de semana, sin duda son las de Negrilla y Neus, dos de las perritas más dulces con las que he podido trabajar, ahora felices descansando en sus respectivos nuevos hogares. Gracias a sus familias por darles esta gran oportunidad y a todo el equipo de DAN-Defensa Animales del Norte y a colaboradoras como Ariadna Cánovas Rivas que vela por todos los adoptados y acogidos, a Carolina Felina por echarnos una mano desde el Sur de España, a Silvia, a Elena, aGissella, a Conchi y a todos los que, de un modo u otro ponen su granito de arena para que los finales felices no sean solo cosa de película.




Es el turno de Merlín y Oscar estos dos simpáticos jovenzuelos felinos en adopción a través de DAN-Defensa Animales del Norte que además son los encargados de abrir la semana.



jueves, 19 de marzo de 2015

Gatos nuevos y Piolin buscando hogar

Nadie que yo conozca ha preguntado a su gato de casa si quería un compañero. Normalmente, introducimos un nuevo animal porque pensamos que el gato se aburre, porque nos sentimos culpables del poco tiempo que dedicamos a nuestro peludo o, en algunos casos extremos, porque ya hay dos gatos en casa que no se llevan bien y decidimos ir a por el tercero a ver si arregla la situación.

En cualquiera de los casos, cargar al nuevo con la responsabilidad de agradar al gato anfitrión, es injusto pues tampoco nadie le ha preguntado si quería venirse a vivir con nosotros.

Realmente la responsabilidad de que todo fluya de la mejor manera posible y que los animales logren convivir en una primera etapa de forma tranquila, es únicamente nuestra. Para eso, es necesario conocer a los animales y lo que les gusta y darles espacios separados para que cada uno pueda hacer su vida sin ser molestado.

Piolín nos ha robado el corazón a Ras y a mi. Este simpático y descaradillo de Esperanza Felina nos recibía ayer así de curioso y divertido. 


634 45 23 03
676 94 84 47
adopcionesesperanzafelina@gmail.com




lunes, 16 de marzo de 2015

Perros de casa educados y varios chicos buscando hogar

Un entorno familiar adecuado es aquel que tiene en cuenta las necesidades del perro, de los miembros de la familia y del resto de personas que conviven en vecindad. Lo deseable de un perro de familia es que "sepa estar"; Es decir, que sepa mantener una conducta higiénica adecuada, llevarse bien con otros animales y personas, ir a su sitio y mantenerse tranquilo durante las visitas y las ausencias...

Un curso de Educación Canina puede ser el primer paso pero, los propietarios no debemos perder de vista que, para sacarle el mayor partido posible a la relación con nuestro perro, debemos practicar diariamente e ir introduciendo nuevos retos para estimular física y mentalmente a nuestro compañero canino. En caso contrario, las enseñanzas acaban por olvidarse.

Es preciso reforzar los "buenos modales" caninos como pueden ser el sentado, el tumbado o aquí, para poder utilizarlos como moneda de cambio de aquellos comportamientos menos educados. Tanto tu perro como tú os sentiréis más felices si cuando llegas a casa, él se sienta y recibe una recompensa en lugar de saltarte encima.


Desde Defensa Animal del Norte llega una petición de ayuda para estos cuatro jovenzuelos que esperan una oportunidad en la perrera de Logroño. De tamaño mediano, ninguno supera los dos años de edad, son sociables, buscan el contacto humano y en sus miradas solo hay confianza. Si no puedes adoptar, apadrina o difunde. Toda ayuda es bienvenida para ellos.



GARA

ALONSO

HELEN

CHELU


Contacto para adoptar o apadrinar: dan.asociacion@gmail.com ó si eres de Madrid o para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail

viernes, 13 de marzo de 2015

Gatos sociales y dos hermanos buscando hogar

Aunque hoy es viernes 13, nos dejamos de supersticiones y hablamos de gatos que, a pesar de la creencia popular, no son animales solitarios. Son seres independientes que pueden llegar a adorar la compañía de otros animales por la oportunidad que les supone de relacionarse y jugar.

Las ventajas de la convivencia entre dos gatos son muchas: interacción, juego, comportamiento, salud, entre otros…., Para lograr estos beneficios, debemos armarnos de buenas dosis de paciencia y conocer a nuestro compañero de cuatro patas. Que dos gatos convivan en la misma casa, no quiere decir necesariamente que se lleven bien aunque tampoco lleguen a pelearse.


Oscar y Merlín, dos hermanos en busca de hogar. No llegan al año de edad, están esterilizados, vacunados y son negativos felv-fiv. Aunque al principio se mostraban muy tímidos, se van soltando con la gente y con otros animales. Les encanta jugar juntos y con los plumeros y juguetes de la residencia Lola y Zar donde esperan su oportunidad.




jueves, 12 de marzo de 2015

Antes de tener perro....

Hasta ahora, todo el mundo te ha contado lo bueno y sano que es tener un perro: La compañía que hace, el cariño que da…. Pero casi nadie te cuenta todo lo que, en realidad, implica. Por eso, este artículo está pensado precisamente para reflexionar.

Ahí van las razones que debes plantearte muy en serio, antes de pensar en tener un perro.

http://perrygatos.es/artículos/colaboraciones-con-publicaciones/razones-para-no-tener-perro/?logout=1
Sancho es uno de los chicos que llevan tiempo esperando. Rescatado  de la perrera, tiene dos años, ha superado una operación de trauma para recuperar la movilidad de su pata trasera (que llegó en muy mal estado)  y tras la rehabilitación, ya está listo para un hogar. Se lleva bien con perros, gatos y personas.
dan.asociacion@gmail.com  ó si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com


martes, 10 de marzo de 2015

Reforzadores para el aprendizaje y una perra mini en adopción

Cuando estamos enseñando a un perro educación o habilidades, recurrimos a premios o reforzadores que, habitualmente son de comida (salchicha, queso...). Pero, a veces, el perro no se siente inclinado a trabajar por comida y prefiere otro tipo de refuerzos como juguetes, caricias, interacción...

Es importante que conozcas los reforzadores por los que tu perro es capaz de trabajar. Pueden ser muchos y variados y debes ir preparado para ofrecerle aquel que más pueda interesarle en función de lo que le vayas a pedir.

El valor del reforzador elegido, solo se puede medir por los efectos que provoca sobre la conducta, manteniéndola o/y haciendo que aumente en frecuencia e intensidad. Si, cuando llamas a tu perro durante el paseo vuelve porque sabe que es premiado con un trozo de salchicha y vuelta al juego, puedes estar seguro de que el reforzador es de mayor valor que la acción que acabas de interrumpir.

Sin embargo, si tras la llamada ofreces el premio pero interrumpes definitivamente el paseo, el perro aprende a no escuchar a la llamada ya que supone el fin de la diversión.

Una buena técnica para que nuestro perro trabaje motivado, es premiar cada vez que acuda y permitirle que pueda proseguir su paseo. Así la llamada se convierte en una pausa y no en el punto y final de una actividad de altísimo valor para nuestro perro como puede ser el paseo.

Panchita tiene año y medio y muchas ganas de aprender. Evoluciona enormemente en su casa de acogida gracias a su familia humana y perruna.
CONTACTO: dan.asociacion@gmail.com  y si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com


Y aquí podéis ver a Panchita en vivo y en directo!
http://www.youtube.com/playlist?list=PLADDNXsA5LK62VY7CIQEIbN_3ECMthOOu


jueves, 5 de marzo de 2015

Las camas según tu gato y Óscar buscando hogar

Por mucho que te empeñes, tu gato elegirá por si mismo, el lugar más adecuado para dormir que puede variar en función del momento del día, de la luz que soporte dicho lugar o de la existencia o no de más animales en casa. Puede ser una cama, una estantería o la caja de cartón donde venía la carísima cama que acabas de comprarle.

Para asegurar el bienestar de tu gato, sobre todo si vives con más de uno, crea varios espacios de descanso repartidos por la casa y, si es posible, alguno elevado (les encanta cotillear) de forma que puedan repartirse a su gusto. Si te fijas bien, pueden terminar compartiendo recursos al mismo tiempo, en casos de gatos que se llevan bien, o por turnos si son gatos que conviven juntos pero no necesariamente amigos.


Óscar, este simpático amigo busca adopción. Todavía necesita un poco de tiempo para vencer su timidez pero estamos seguros de que lo hará muy pronto. Es muy bueno y sociable con otros gatos. Negativo Fiv-Felv




miércoles, 4 de marzo de 2015

Cuando el juego canino se convierte en acoso y cómo deben jugar los perros





Es habitual ver a los perros revolcándose entre ellos y dándose pequeños mordiscos. En general, no debemos alarmarnos, puesto que para ellos, es una forma normal de actuar y socializarse.

En la edad de cachorros, morder les ayuda a conocer todo lo que los rodea.

Sin embargo, cuando el juego se convierte en acoso para uno de los perros, es preciso intervenir para rebajar la tensión y dar tiempo a cada animal a recuperarse.

En el vídeo podemos observar cómo el Boxer y el Terrier se asocian para acosar de forma incansable al Bulldog Inglés que, aunque se queda totalmente inmóvil en señal de calma, no consigue levantarse del suelo. En estos casos, hay que "cortar" la situación separando a los perros y esperando unos minutos antes de intentar reanudar el juego. Si insisten en el acoso hacia el mismo perro, mejor dejarlo para otra ocasión.

Os dejamos un ejemplo de la gran Sophia Yin, donde se nos muestra cómo dos perros juegan de manera apropiada.

En general cuando los perros están jugando bien y disfrutando de la actividad, se producen muchas pausas naturales como pararse, darse vuelta, invertirse roles perseguidor perseguido o de repente congelarse en el lugar. Si esto no ocurre, el juego puede dejar de ser seguro y será el momento de intervenir.

Si os fijáis, los protagonistas del vídeo hacen frecuentes paradas e incluso, el pequeño terrier, Jonesy, acude a la llamada sin dudarlo, cesando el juego.




domingo, 1 de marzo de 2015

Guía de cuidados para tu primer cachorro

¡Enhorabuena! Tu cachorro por fin ha llegado a casa y, si la espera ya ha sido emocionante, ahora llega lo realmente bueno. No hay nada más divertido que disfrutar de esa bolita de pelo llena de energía que, en ocasiones, puede llegar a agotarnos.

Eres su padre/madre, cuidador, modelo de conducta y referencia. Todo eso implica conocer las necesidades y conductas naturales de tu nuevo compañero. Ahora que vais a compartir mucho tiempo y experiencias juntos, es el momento de reflexionar y aprender sobre todo lo que os hace falta para que vuestra vida, juntos, sea estupenda.

Si bien es importante elegir el cachorro que mejor pueda adaptarse a nuestras expectativas (por tamaño, carácter y exigencias de ejercicio y/o espacio) así como preparar su llegada a casa, en este artículo, nos centraremos más concretamente, en el momento mágico en el que el pequeño aterriza en nuestro hogar.

Escogiendo nombre

Elige un nombre que te guste y consensua la decisión con el resto de la familia. Es necesario que todos lo llaméis de la misma manera para evitar confundirle. Tu perro no sabe su nombre y debemos enseñárselo pero, para ello, ha de ir asociado a cosas buenas. Empieza llamándolo en aquellas situaciones agradables para ambos: Juego, comida, cuando descansa a tu lado mientras le rascas… El objetivo es que el animal asocie su nombre a experiencias positivas por lo que debes evitar usarlo para regañarle o perderá todo el sentido.


El cachorro llega a casa.
Antes de la llegada, es preciso tener en cuenta algunos preparativos. La primera recomendación a tener en cuenta es disponer la casa a prueba de cachorros
  • Prepara la camita y ten lleno el cuenco de agua (es probable que llegue con sed). Asegúrate de situar la cama en un lugar cálido y aislado de corrientes.
  • El cachorro en esta etapa de crecimiento y desarrollo, necesita muchos nutrientes. Es importante administrar comida de calidad y especialmente formulada para su edad. Hay veces que no sabemos qué estaba comiendo hasta que llega al hogar pero, en general, disponemos de esa información. En caso de querer cambiar el alimento, recuerda hacerlo de manera gradual para evitar desarreglos digestivos.
  • Define un lugar donde quieres que elimine. Los escapen son frecuentes durante los primeros meses y, lo adecuado, es proporcionar un lugar “válido” para esos accidentes.
  • Seguridad ante todo: Retira los cables y protege los enchufes que puedan quedar a su alcance. Infórmate de si las plantas que tienes son tóxicas. No dejes productos tóxicos a su alcance y ten la precaución de vaciar siempre cualquier cubo que contenga detergentes.
Todo es nuevo: olores, ruidos, objetos… Déjale explorar por las diferentes habitaciones y permítele que husmee bajo tu atenta supervisión.

Es importante que, tan pronto como sea posible, el cachorro pase revisión veterinaria. Lo ideal sería poder visitar la consulta por primera vez, sin tener que realizar ningún tipo de intervención como, por ejemplo, vacunar, o administrar pastillas. De esa forma, acostumbramos a nuestro pequeño a lugares y olores nuevos sin necesidad de asociarlos a una amenaza. Una buena forma de crear una asociación positiva a la consulta veterinaria, es ofreciendo varios premios en forma de bocaditos apetecibles al animal, mientras permanece en la consulta.

Cómo crece tu cachorro

La conducta de tu perro debe ser interpretada de acuerdo a la etapa o periodo en que se encuentra. Desde el punto de vista de la educación, las etapas más sensibles son las comprendidas entre el periodo prenatal y el periodo juvenil puesto que afectan de forma decisiva al comportamiento del perro adulto.

Podemos dividir el desarrollo del perro en las siguientes etapas:
1.- Periodo prenatal (desde la concepción hasta el parto)
2.- Periodo neonatal (desde el nacimiento hasta los 12 días)
3.- Periodo de transición (desde los 12 días a los 21)
4.- Periodo de socialización (desde los 21 días a los 3 meses)
5.- Periodo juvenil (desde los 3 meses hasta la pubertad)
6.- Periodo de madurez (desde la pubertad hasta la vejez)
7.- Periodo de vejez

Cada periodo requiere de unas atenciones y cuidados determinados y concretos.

Durante el periodo de socialización (desde los 21 días a los 3 meses) se desarrolla la percepción visual, auditiva y el movimiento. Es el momento de descubrir el mundo.
  • Identifica la especie a la que pertenece.
  • Reconoce a los humanos como especie amiga.
  • Reconoce las demás especies con las que convivirá (aves, gatos, caballos, Etc.).
Sobre el mes de edad empieza  el destete, comenzando a comer comida sólida. El destete es completo a los dos meses. Durante este periodo el cachorro aprende a hacer las necesidades en un lugar concreto.

Durante el periodo juvenil del perro, que va de los tres meses hasta la pubertad aproximadamente, destaca la excesiva curiosidad del cachorro. No tiene miedo a nada y puede llegar a poner en peligro su propia seguridad por ese motivo. Además, durante esta etapa, el cachorro usa la boca como los niños usan sus manos para explorar todo lo que hay a su alcance. Es la época de los destrozos y del mordisqueo. Es extremadamente juguetón pero también es el momento de empezar a poner límites sobre lo que son sus juguetes y lo que no lo son.

La socialización y la estimulación ambiental en cachorros y perros jóvenes son carreras de fondo que deben llevarse a cabo de forma progresiva pero continuada hasta que el perro sea adulto. El periodo que comprende desde la llegada a casa, hasta las 16 semanas de vida, es muy importante ya que durante este tiempo quedará fijado el modo de relacionarse del cachorro, con el mundo que le rodea. En esta etapa los cachorros son unos valientes inconscientes por lo que hay que darles la oportunidad de explorar, asegurándonos de que sea de forma progresiva y que cada experiencia sea agradable y positiva para el pequeño.

Otro punto a tener en cuenta, son los miedos. Todos los cachorros atraviesan diferentes etapas y es importante hacer las cosas con tranquilidad y armarnos de paciencia para ayudarle a superarlos. No debemos perder de vista que ha sido separado de su madre y hermanos, ha viajado en muchos casos y ha llegado a una casa desconocida llena de olores y estímulos desconocidos que debe asimilar.


Trabajando la socialización

Aunque tu perro no pueda caminar por la calle hasta que tenga al menos las primeras vacunas, debería acompañarte en muchas de tus salidas al exterior, en brazos, para que se acostumbre a la gente, las caricias, ruidos, coches, motos, autobuses, camiones de la basura, persianas de garajes, puertas, sirenas de ambulancia o policía, gritos, movimientos de niños en el parque y a todos aquellos estímulos que formarán parte de su vida en el mundo humano.

En el momento que sea posible, es necesario ampliar los horizontes de tu pequeño y para ello, lo ideal es que esté en contacto, no sólo con cachorros, sino también con perros adultos. Es necesario que el cachorro esté en contacto con perros durante el período de socialización.

Es recomendable tener en cuenta también que los perros con los que entre en contacto el cachorro, además de estar vacunados, tengan un comportamiento apropiado, para evitar que el cachorro tenga malas experiencias que puedan condicionar su comportamiento hacia otros perros en el futuro.

Durante el período de socialización el cachorrito, debe habituarse a estímulos y situaciones que encontrará cuando sea adulto. Para que se produzca la habituación, la exposición al estímulo debe hacerse de manera paulatina.
  • Ruidos comunes de la casa (timbre, teléfono, aspirador…)
  • Manipulaciones frecuentes. Es bueno acostumbrarlo a “jugar a los médicos”, intentado emular una revisión veterinaria y manipulando boca, orejas…
  • Veterinario.

Debemos tener en cuenta que una falta de socialización no es la única causa por la cual un perro puede tener un problema de miedo, pudo haber tenido una experiencia traumática.

Las Escuelas de Cachorros son una buena opción para los pequeños entre dos y cuatro meses pues favorecen la interacción segura entre los peques y sientan las bases de la convivencia. El objetivo que se persigue a través de estas clases es triple:

  • Socializar al cachorro con personas y con otros perros.
  • Habituar al cachorro a los estímulos ambientales.
  • Explicar a los propietarios el  comportamiento  natural  del  perro  y  las  pautas  básicas  de educación.


Seguridad, contacto y atención

Un cachorro en casa es como un niño pequeño. Necesita atención y supervisión continua. Es recomendable reservarnos unos días de vacaciones para poder atender al pequeño durante su adaptación. También es recomendable evitar demasiadas visitas los primeros días hasta que el cachorro se sienta seguro en su nuevo hogar.

Ahora que eres su padre o madre, debes asegurarte de dar al cachorro toda la seguridad, atención y contacto que necesita para fomentar un adulto tranquilo, confiado y seguro.

La nueva situación le generará cierto estrés, puesto que tendrá que acostumbrarse a un nuevo lugar, a nuevas normas de convivencia y a una nueva familia. Algunos cachorros son especialmente sensibles y pueden estresarse mucho con todos los cambios asociados al traslado por lo que, es relativamente fácil que coma poco o, incluso, no coma los primeros días y sufra episodios de diarrea. Dale la máxima tranquilidad, mucho cariño, comprensión, espacio vital y libertad para investigar su nuevo entorno y acostumbrarse a él.

Permite al cachorro que descanse todas las horas que necesite. El sueño ayuda a recuperarse y gestionar adecuadamente el estrés asociado a todos los cambios. Bajo ningún concepto molestes al pequeño mientras duerme. Es su momento de relax y debemos respetarlo.

No llores cachorrito…

Durante las primeras semanas, es importante que el cachorro pueda estar cerca de ti si lo necesita, para ayudarle a sentirse a salvo. Al fin y al cabo, está en un sitio nuevo y desconocido, alejado de su madre y hermanos y eso, resulta aterrador.

Acabas de asumir la labor de cuidador y tu responsabilidad ahora es trasmitir seguridad. Hasta que se acostumbre al nuevo hogar, convendrá que pueda disfrutar de tu presencia y compañía en todos los momentos posibles, pero no de una atención continuada. Sitúa la cama del cachorro cerca de ti por la noche para que puedas atenderlo si lo necesita. No permitas que el pequeño se duerma llorando alejado de tu referencia. Es cruel y puede generar problemas de ansiedad. A medida que el cachorro se sienta seguro y tranquilo, y sea capaz de pasar las noches sin buscar consuelo, puedes ir desplazando la cama al lugar que ocupará definitivamente.

Más adelante, deberá aprender, gradualmente, a experimentar momentos de soledad para que, en un futuro, no muestre comportamientos destructivos cuando se quede solo en casa.


Ayudando al cachorro a descubrir el mundo

El cachorro es un bebé. Sabe aún muy poco del mundo que le rodea y debemos enseñarle a descubrirlo. Más que educar, se trata de ayudarlo a comportarse como el ser social que es (acudir a la llamada, no subirse a nuestras piernas, no mordisquear manos…) Aún es pronto para hablar de obediencia y es mejor introducirlo gradualmente en normas simples de convivencia.

Las sesiones han de ser muy cortas, de segundos. Trabajar con un cachorrito de unos dos meses de edad, es como hacerlo con un niño de unos tres años, es decir, debemos adaptarnos ya que su capacidad de concentración es muy baja y las exigencias, por tanto, han de ser igualmente bajas. Me gusta usar el juego como forma de educar de forma que aprende lo que nos interesa, de forma lúdica y sin enterarse.
Una forma de enseñar a nuestro cachorro, por ejemplo, a hacer sus necesidades en un lugar determinado, es creando rutinas y anticipando la demanda.

Es decir, si el perro sabe los horarios de sueño, juego, comida..., su ciclo vital está sujeto a cierta regulación que "obliga" al organismo, a eliminar lo que sobra. De este modo podemos empezar a crear pautas.

Normalmente, los cachorros sienten necesidad de eliminar, al poco de despertar, de comer o de realizar ejercicio físico y juego. Así podemos "preparar" la situación, para tener al pequeño, justo donde nos interesa, cuando siente la necesidad y poder premiar el acierto, convirtiéndolo en una rutina más.

Si además, sabemos identificar su lenguaje corporal y verbal (gimen, andan en círculos encogidos...etc) tenemos la oportunidad de animarle a ir al sitio adecuado.

Ayudando a calmarse

Aunque nos cueste creerlo, un cachorro cansado, se comporta como un niño cansado: Ambos aumentan la intensidad de la actividad que se vuelve, incluso violenta. En estos casos, debemos detener inmediatamente lo que estemos haciendo y ayudar al animal a recuperar la calma antes de que se desate la histeria. Intenta anticiparte para evitar esta situación.

Esta situación se da frecuentemente durante los paseos cuando los cachorros comienzan a morder compulsivamente la correa como señal de agotamiento. Si te ocurre, para un momento y busca el camino más corto para volver a casa a paso tranquilo (en brazos, si el perro es muy pequeño aún). Los cachorros no pueden andar tanto como nosotros por lo que deberemos planificar la actividad para no pasarnos.

Otra forma de relajar al cachorro es usando juguetes adecuados como premios de comida para morder o masticar durante largos ratos, nudos o juguetes de caucho que proporcionan horas de diversión y cierta paz cuando empiezan a apuntar los dientes definitivos (en torno a los tres y medio o cuatro meses de edad). Este tipo de actividad sirve durante toda la vida del animal como forma de descargar energía y ayudarle a relajarse.


El cachorro crece. Debemos adaptarnos.

Algo común a muchos propietarios, es crearse expectativas acerca de cómo debe ser su cachorro, demandando comportamientos que el animal aún es incapaz de entender. Es tiempo de juego y, en esta etapa, si les permitimos ejercer de cachorros e interactuar con otros, comienzan a aprender el autocontrol de manera gradual. Hasta las 16-20 semanas, presumen de lo que denominamos “licencia de cachorro”. Es fácil ver cachorros fastidiando a animales adultos, aprovechándose de la ventaja que les proporciona dicha licencia, mientras los adultos les dejan hacer con infinita paciencia. Es bueno y necesario porque le permite explorar e investigar el mundo que le rodea.

Cuando los perros adultos corrigen al pequeño, lo hacen de forma moderada y debemos inspirarnos en esta conducta, para saber reaccionar de forma adecuada cuando el cachorro haga algo desagradable o peligroso, sin violencia y de forma justa. No es deseable ni justificable que el cachorro nos tenga miedo.

Hacia las 16-20 semanas de edad, la licencia de cachorro comienza a expirar y se inicia una nueva etapa en la que el cachorro debe aprender gradualmente a controlarse mejor y comportarse de manera más educada.

Por lo tanto, de manera general, los cachorros que crecen rodeados de otros perros bien socializados y tranquilos, aprenden, de forma gradual, el autocontrol que necesitarán cuando sean adultos.

La norma es la coherencia. Paciencia para repetirle las mismas pautas la cantidad de veces que sean necesarias. No le bombardees con órdenes. Si no avanza, es señal de que vamos muy deprisa para él. Párate, reflexiona retrocede para ponerte a la altura de la capacidad de trabajo de tu perro.



Dientes de cachorro….

Al igual que los niños pequeños usan las manos, los perros mordisquean todo para investigarlo. Recaban información agarrando todo, zarandeando, tirando de juguetes y cualquier cosa que se ponga a su alcance... Todo lo anterior son conductas totalmente normales en el perro pero pueden convertirse en una pesadilla para los propietarios, sobre todo cuando juega a mordisquearnos a nosotros o a los niños como si fueran hermanos de camada. Es recomendable enseñarle al cachorro desde pequeño qué está permitido (sus juguetes) y qué no y, para ello, lo mejor cuando iniciamos la educación del animal, es mantener a buen recaudo las cosas de valor y no jugar con las manos.

Ante cualquier intento de mordisquear nuestras manos o cualquier otra cosa de valor que, por despiste, hayamos dejado a su alcance, lo mejor es redirigir la conducta hacia otras permitidas construyendo un comportamiento alternativo al que nos desagrada.


Identifica el lenguaje de tu cachorro

Una buena comunicación es clave: En este punto es importante conocer el lenguaje de los perros. Comprender las señales verbales y corporales de tu cachorro os ahorrará a ambos muchos malentendidos. Los perros nos hablan fundamentalmente a través de su lenguaje corporal mientras que nosotros, en demasiadas ocasiones, obviamos estas señales y abusamos de las palabras. Para empezar a entender qué quiere decir tu perro, necesitas pararte a observarlo y aprender a "leerlo". La postura y el movimiento de su cuerpo, cómo nos observa, la posición de orejas, cola, etc..., te dará una idea de cómo se siente tu perro ante diferentes situaciones y cómo puedes ayudarlo en cada una.

Los perros utilizan un enorme repertorio de señales para calmar situaciones y expresar un amplio abanico de emociones, ya sea entre ellos o con nosotros. Se trata de las llamadas señales de calma que sirven para vivir pacíficamente, evitar conflictos y mitigar o prevenir que ocurra algo, evitar las amenazas de personas o de otros perros, reducir el miedo o el nerviosismo asociado a acontecimientos indeseados y para tranquilizarse uno a otro.

Los perros usan estos signos para calmarse ellos mismo cuando se sienten inseguros, para transmitir calma a otros perros, para hacer amistad o resolver conflictos. También usan este sistema de comunicación con los humanos pero a menudo, estas señales son ignoradas o mal interpretadas por los propietarios. Por ejemplo, el propietario llega a casa, encuentra una micción y cuando riñe al perro y éste adopta una postura de sumisión, el propietario interpreta que el animal se siente "culpable". Esta interpretación es totalmente errónea. El perro entiende que el propietario está enfadado pero no por qué.

Algunas de estas señales son:

  • Girar la cabeza o mirar de reojo.
  • Girarse o dar la espalda.
  • Relamerse el hocico.
  • Inmovilizarse.
  • Hacer movimientos lentos.
  • Olisquear (Cuando no hay nada en el suelo).
  • Realizar posiciones de juegos.
  • Interponerse (Ya sea entre perros, personas...).
  • Mover la cola.
  • Cerrar los ojos.
  • Pestañear.
  • etc...

Perros y personas hablamos lenguajes distintos, por lo que es necesario encontrar un canal de comunicación con el que podamos entender sus necesidades emocionales y él nuestros requerimientos.
  • Háblale con mimo y dulzura. El tono importa más que las palabras.
  • Acaríciale suave pero intensamente desde la nuca hasta la cola. Identificarás rápidamente las zonas que más le gustan a tu perro.
  • Cógele el morrito con tu mano y frótale los lados. Haz lo mismo con sus orejitas. Enséñale a tolerar determinadas manipulaciones de forma que parezcan un juego.

Es sorprendente la naturalidad con la que un perro se comunica con nosotros o con otros perros usando este particular lenguaje.


No olvides que también tienen sentimientos…..

Los perros también sienten, quizá no de la misma forma que las personas pero, se ha demostrado que cuentan con las mismas estructuras, las mismas hormonas y experimentan los mismos cambios químicos que nosotros durante las diferentes emociones.

Las investigaciones sugieren que la mente de un perro equivale a la de un niño de unos dos años y medio. A esa edad, los niños tienen emociones, aunque no todas y parece claro que, ocurre igual en los perros que son capaces de sentir las mismas emociones básicas como afecto, felicidad, tristeza, miedo, sorpresa, timidez, desconfianza, aversión, alegría, angustia, excitación... pero no son capaces de procesar las emociones sociales complejas como culpabilidad, orgullo o vergüenza.

Sabiendo esto, se desmonta la idea de que nuestro perro nos mira con cara de culpable cuando le "pillamos" en falta.


Resumiendo….

Convivir con un perro te garantiza muchos momentos de diversión aunque también implica una enorme responsabilidad. Vas a disfrutar de un compañero fiel, encantado de recibirte moviendo alegremente el rabito a la vuelta a casa, de acompañarte en largos paseos y excursiones, de hacerte reír cada vez que aprenda algo nuevo y de hacerte sentir el centro del universo para él. Debes corresponderle siendo un buen referente y aportándole la seguridad y confianza que se merece.


Colaboración con la Revista Pelo Pico Pata Nº 111 (Enero 2015)