jueves, 28 de mayo de 2015

Perros ladradores

Cuando un perro ladra SIEMPRE lo hace por algo (alegría, juego, estrés, aviso, miedo, ansiedad, frustración....). El ladrido es parte de la comunicación auditiva, que además incluye otros tipos de sonidos como el gruñido, el gemido o el aullido.

Existen numerosos estudios que demuestran que el tipo de ladrido está relacionado con el contexto y que este tipo de comunicación puede aportarnos información interesante sobre el estado emocional de nuestro perro (Pongrácz et al., 2005; 2006; 2009; Yin & McCowan, 2004).

Inhibir el ladrido a cualquier precio, sin pararse en ahondar, averiguar y tratar, en su caso, la causa que lo provoca, solo satisface las expectativas inmediatas del propietario pues, a la larga, el perro sufre, se siente desamparado y el problema inicial se agrava. Se elimina el síntoma pero no la causa que lo provoca por lo que, se cronifica.

Y lo más seguro es que, en el caso de animales que realmente necesitan ayuda, si no pueden ladrar, encuentren otra manera de avisar de que algo va mal (autolesiones, destrozos en la casa....) y, quizá, nos guste aún menos que un ladrido.


Ante un problema de ladridos pide ayuda urgente y empieza cuanto antes a trabajar con tu perro.


martes, 26 de mayo de 2015

Practicando olfato y Zoe buscando hogar

Ya hemos comentado en otros post que los perros perciben el mundo que los rodea, principalmente, a través del olfato. Su mucosa nasal es unas 30 veces mayor que la nuestra y su número de sensores olfativos, 40 veces superior. Este despliegue le permite distinguir olores muy sutiles, aunque puedan enmascarados por otros más intensos. Y esta habilidad, es muy importante para su vida diaria y puede resultar muy divertida durante nuestro tiempo libre.

Cada uno de nosotros tiene su propio "aroma", aunque en ese olor personal también influyen otros aspectos como los alimentos que comemos, las posibles enfermedades, el miedo, etc... Por ello los perros se olfatean entre sí y olfatean también a las personas, pues es su modo de "leer" las circunstancias que los rodean. Así obtienen gran información acerca de las personas y de los otros perros.

No todos los perros tienen el sentido del olfato igual de desarrollado, ya que, como en el resto de características, interviene el factor genético y la práctica habitual. Los juegos de busca (de comida, objetos o personas) o los de rastreo de pista, son una estupenda forma de pasar ratos de calidad y les ayuda a desarrollar el olfato.

Pista: coloca premios a cierta altura para animar al perro a levantar la cabeza y "ventear". De esta forma evitamos que se acostumbre a buscar únicamente a la altura del suelo imitando a una aspiradora.

Zoe tiene seis años y muchas experiencias acumuladas. Rescatada llena de heridas y cicatrices es toda una superviviente y se ha recuperado estupendamente. Llena de actividad, de ganas de hacer cosas y con un olfato estupendo para practicar trabajos de nariz.




lunes, 25 de mayo de 2015

Gatos que amasan y una carey buscando hogar

Los gatos amasan desde muy pequeños, incluso antes de abrir sus ojos con apenas unos días de vida y, especialmente, cuando están alimentándose. Mientras maman, aprenden casi por instinto, que masajeando la zona, provocan la eyección de la leche en mayor cantidad y con más fuerza, facilitando su alimentación. 

Cuando crecen, conservan el hábito como forma de buscar placer y tranquilidad y, a los propietarios, nos suele gustar.  También es común que los gatos adultos que fueron destetados precozmente, conserven este hábito como una forma de autocalmarse y sentirse mejor.

Desde un punto de vista fisiológico, durante este movimiento, el cerebro genera endorfinas, unos neurotransmisores relacionados con el placer. Entonces podemos decir que les gusta.

Sin embargo, cuando este comportamiento se realiza con demasiada frecuencia debemos considerar la probabilidad que exista algún problema. Puede que el gato use esta conducta aliviar algún problema físico subyacente o que no se sienta a gusto por alguna razón, sobre todo relacionada con su ambiente, e intente calmarse a si mismo utilizando este sistema. Si notamos que aumenta o se reduce en frecuencia deberíamos comentarlo al veterinario por si supone algún problema de salud.

Eme tiene ocho meses y es una preciosa carey, mimosa y juguetona que espera en su casa de acogida un hogar definitivo.

Toda su historia está aquí: http://www.esperanzafelina.com/archives/14032



Mentes perrunas activas

Los perros adoran tener objetivos, ya que les mantiene ocupados y entretenidos. No olvidemos que, en origen, fueron criados para completar diferentes tareas. Ofréceles un reto alcanzable pero ambicioso y darán lo mejor de sí mismos para lograr el éxito.

También necesitan rutinas para sentirse seguros y, como referentes, nosotros somos los responsables de proporcionárselas. Para cualquier perro es importante conocer los parámetros de su mundo y las posibles consecuencias de cada acción.

La educación es una parte importante en el bienestar de nuestro perro pues lo prepara para convivir en sociedad de una forma adecuada. El trabajo de los propietarios consiste en moldear la conducta del animal a través de unas pautas claras, sencillas y comprensibles. Para ello, debemos ser coherentes en cuanto a su cumplimiento.

Mantén la mente de tu perro activa, enseñándole nuevos ejercicios y habilidades que le obliguen a resolver situaciones ya que ayuda a mejorar su conducta. Un perro ocupado, es menos propenso a buscar diversiones alternativas como los destrozos y además compartirá un tiempo de calidad contigo.

Un perro educado, discreto, capaz de pasar desapercibido sin molestar a nadie, suele encontrar poca resistencia por parte de las personas a su presencia. Esto facilita los viajes y desplazamientos ya que, cada día, hay más establecimientos dispuestos a admitir perros educados.

ANDY es un perro joven de tamaño mediano muy sociable y muy cariñoso. Anda perfectamente con la correa y es muy prudente y bonachón.

Todo un buenazo con otros perros, niños y hasta con gatos.



martes, 19 de mayo de 2015

Conductas estereotipadas y su influencia en la calidad de vida del perro

Es relativamente frecuente ver vídeos catalogados como graciosos o imágenes de perros mordiéndose la cola e, incluso en algunos casos, llegándose a hacer heridas de consideración. Se trata de un problema con varios frentes que deben atajarse lo antes posible para preservar la estabilidad física y psicológica del animal.

Las conductas estereotipadas, son en realidad conductas repetitivas, realizadas de forma invariable que carecen de una función específica pero que se autorrefuerzan a sí mismas como una vía de escape ante una situación que el animal no controla (soledad, aburrimiento, dolor físico....etc)

Pueden presentarse de formas diversas, siendo las más frecuentes la conducta de perseguirse o mutilarse la cola (tail chasing), la de andar en círculos (circling), la lesión por lamido de la zona anterior del carpo (la muñeca en humanos) y que se denomina dermatitis acral por lamido, y la conducta de "cazar moscas" consistente en que el animal fija su atención en un objeto inexistente y, se lanza hacia él con intención de atraparlo.

Las estereotipias interfieren en la conducta normal del animal y son motivo de preocupación para el propietario. Suelen ser problemas que necesitan la actuación conjunta de dueño, veterinario y educador.

En ocasiones hay problemas orgánicos que causan dolor o irritación y que son responsables del inicio de una estereotipia como por ejemplo, una infestación por pulgas, que puede originar irritación en el tercio posterior de la cola, dando lugar a la conducta de tail chasing.

En ejemplos como el vídeo, es preciso ponerse manos a la obra y averiguar los motivos que conducen al animal a actuar así, para poderle ayudar de forma eficaz y lo más rápidamente posible. No sirve de nada reñirle, pues ya se siente bastante vulnerable y lo que más necesita en estos momentos, es apoyo. Cualquier reacción que presentemos ante el comportamiento inadecuado de un perro, solo potencia que lo repita con más frecuencia y se autorrefuerza. Al fin y al cabo, la conducta que nos muestra el perro, es el resultado de un deterioro progresivo en su calidad de vida y en la relación con la familia y hay que buscar soluciones y no quedarnos en la anécdota de lo "gracioso" de la conducta pues, desgraciadamente, el animal sufre y necesita ayuda urgente.


Dunia es una podenca camino de los tres años de edad. Llegó con mucho miedo que va superando poco a poco gracias al trabajo y cariño de las cuidadoras.





domingo, 17 de mayo de 2015

La educación también se puede trabajar de forma divertida

Las señales básicas de educación canina pueden convertirse en un juego divertido para ambos. Empieza en casa de forma tranquila y ve incrementando las distracciones a medida que el animal avance y tú cojas seguridad.

En los juegos de llamada, conviene elegir una palabra diferente a las que usamos para otras cosas. La señal “aquí” me suele gustar mucho porque no es la habitual pero puedes elegir cualquiera con la que te sientas cómodo y que sea fácil para tu perro y deberías usarla siempre que le llames. La forma correcta es “perrito aquí”. Informa siempre a tu perro de lo que esperas de él. En caso contrario, lo despistarás y no querrá participar del juego.

La llamada al igual que el resto de la educación, ha de ser alegre pues buscamos la curiosidad natural del animal y, si nos mostramos felices, el perro estará deseando venir a ver qué ocurre. Llámalo una vez y espera. Nos solemos impacientar en cuanto no acude inmediatamente. Cuenta hasta 10 antes de volver a llamarlo. En estos casos, es bueno acompañarse del lenguaje gestual pues los perros son mucho más visuales que nosotros. No pasa nada por agacharnos o movernos, animando al perro, cuando estamos empezando, para hacer aún más atractiva la actividad.

Una nueva oportunidad de aprender nuevas técnicas, practicar y disfrutar de una mañana divertida y diferente junto a tu perro:


Erick es uno de nuestros veteranos… Nacido en 2006 lleva mucho tiempo esperando que alguien se fije en él. Obediente, cariñoso, de carácter noble y paciente, no pierde la esperanza de tener un día su propia familia y hogar.




jueves, 14 de mayo de 2015

Los gatos de casa también necesitan jugar...

Si pensabas que el gato con pasar las horas muertas en casa, del sofá a la cama, tiene suficiente, la llevas clara. A pesar de dormir muchas horas, casi 18 diarias, tiene varios momentos de actividad al cabo del día en los que le entra la locura y parece que se va a llevar por delante media casa como si fuera un vendaval. Además, suele reservarlos para nosotros, de forma que no perdamos detalle de su agilidad y destreza.

Para disfrutar de estos momentos juntos, es recomendable crear una rutina de juego diaria. Así el animalito sabe que va a disfrutar de tu compañía y atención. Aunque te hayan contado que por su carácter independiente, los gatos no necesitan atención, lo cierto es que son muchos los que sufren de estrés y ansiedad si no hay cierto orden en su vida y, dentro de ese orden debes estar tú.

Nata tiene año y medio y es tímida pero va avanza día a día gracias a los mimos, juegos y cariño de sus cuidadoras.




Miradas que son un premio

Una simple mirada puede ser el mejor premio para tu perro. Sin embargo, ojo con usarla de forma indiscriminada tanto para premiar como para regañar, ya que, se vuelve impredecible para el animal y, por tanto, pierde su valor.

En este sentido, hay perros que antes que pasar desapercibidos, prefieren buscar a atención negativa de su humano, es decir, su enfado (por ejemplo cuando los miramos y regañamos por ladrar a otros perros o personas) y no queremos reforzar determinadas conductas a través de la mirada.

Helen es una preciosa perrita, de tan solo 2 años de edad. Tamaño mediano-pequeño (44 cm hasta la cruz aprox). Se muestra timida con las personas al principio, pero luego se suelta en seguida.

Es una perra encantadora que necesita que le den todo el amor del mundo. Tiene un tamaño ideal para casa!




martes, 12 de mayo de 2015

Las primeras impresiones cuentan pero no por ello son las definitivas

Cuando llega un gato a casa, puede que las expectativas que tenemos, no se vean cumplidas en un primer momento. El animal necesita tiempo para conocernos (igual que nosotros a él) pero, con un poquito de paciencia y cariño, pronto la convivencia puede resultar enriquecedora para ambas partes.

Así los cachorros, suelen llegar despistados al faltar la referencia materna, pero pronto, se acoplan a las rutinas de la casa y se sienten en su salsa. Sin embargo, es importante no perder de vista que los cachorros, irán manifestando su carácter a medida que crezcan y, no debe extrañarnos que el gatito que nos seguía a todos lados, vaya desapegándose en favor de otras actividades (correr, explorar, cazar los juguetes..) sin que ello signifique que no siga siendo un animal cariñoso o de casa. Lo que ocurre es que, al madurar, va asentando carácter y gustos en función de su carga genética y de lo que haya experimentado durante la etapa de cachorro.

Hay cosas importantes a trabajar durante la etapa de cachorro como el tema de las mordidas. Los peques juegan mordisqueando y cazando todo lo que se mueve (incluidas manos y pies) por lo que, es importante moldear este tipo de juego, ofreciendo sustitutos adecuados al gatito como plumeros o juguetes para que pueda dar rienda suelta a sus instintos.

En el caso de los adultos, la mayoría siguen pensando que las hembras son más cariñosas cuando, en realidad, hay machos peluches de puro mimosos. Es hora de desterrar mitos pues el carácter el animal, dependerá, en gran medida, de su historia anterior y de nuestra disposición para entenderlo y respetar su naturaleza. Cuando llega a casa, da igual que sea macho o hembra, es necesario dejarlo en un lugar donde pueda sentirse seguro (por ejemplo, su transportín) y que tenga tiempo para ir estudiando los nuevos olores, las rutinas y los sonidos que van a formar parte de su vida a partir de ese momento. Ya saldrá cuando esté preparado.

Si nos saltamos este importante paso, el animal puede ponerse a la defensiva y llevarnos mucho más tiempo ganarnos su confianza.


Chico es un precioso felino muy muy jovencito, de tan solo 1,5 años.  Es bueno, cariñoso y muy sociable tanto con perros como con otros gatos.




miércoles, 6 de mayo de 2015

Emociones contagiosas

Que un perro gruña en una situación determinada, no quiere decir que necesariamente sea agresivo pero sí que debemos extremar las medidas de protección hacia el perro y hacia el resto de seres vivos. En la mayor parte de los casos, el perro ofrece una forma muy gráfica para mostrar su desagrado ante ese estímulo y nos da la oportunidad de “intervenir” a su favor, retirándonos si hace falta.

Es frecuente ver a personas corregir a su perro cuando empieza a gruñir ante algún estímulo que le asusta o pone nervioso. Puede suceder cuando un desconocido se abalanza sobre el perro, con intención de acariciarlo (el perro no sabe que solo lo quieren acariciar y lo puede interpretar como una agresión, sobre todo si es un animal miedoso).

Antes de empezar a gruñir, habrá lanzado decenas de sutiles señales de alarma como girar la cabeza, encogerse, lamerse los labios o, incluso, tumbarse boca arriba en un intento desesperado de finalizar la situación. Entre perros funciona pero, los humanos no estamos acostumbrados a interpretar este tipo de lenguaje y muchos confunden el tumbarse boca arriba con el deseo del perro de ser rascado en la barriga, cuando en realidad trata de trasmitir otro mensaje totalmente diferente: que lo dejen en paz. Entre perros normales es fácil observar cuando uno se pone boca arriba, el otro se aleja del lugar, dando por finalizada la situación.

Cuando se regaña o castiga a un perro por mostrar una conducta que nos parece inadecuada frente a algo que no le gusta o le da miedo, por ejemplo cuando gruñe ante la presencia de una persona u otro animal, podemos estar generando un conflicto, si no entendemos el proceso de aprendizaje que siguen los perros.

Mientras para nosotros, lo lógico es asociar el castigo a la acción cometida, de manera que aprendemos a dejar de repetir esa acción ante el temor de un castigo, los animales funcionan de otra manera.


Es como una escalera de emociones en la que va avanzando hasta dar con el escalón que le reporta el beneficio que busca que es dar por terminada la situación que no le gusta. Por tanto, es habitual que un perro demasiadas veces corregido por gruñir sin poder alejar la causa que le genera aversión, pase a morder inhibiendo las señales de aviso.


martes, 5 de mayo de 2015

Paseo y llamada

Muchas veces, llamamos a nuestro perro en la distancia, para que vuelva a nuestro lado sin indicarle claramente qué esperamos de él. Solemos repetir su nombre y el perro, incluso nos mira esperando algo más… La respuesta lógica de todo perro al oír su nombre será girarse para averiguar  qué queremos de él. La pena es que muchas veces se nos olvida decírselo y los perros, al igual que nos ocurre a nosotros, no saben leer nuestras mentes. No vale decir “Luna”, “Luna” diez veces si realmente no le estamos informando de lo que queremos, que en realidad es “Luna ven”.

Llámalo una vez y espera. Nos solemos impacientar en cuanto no acude inmediatamente. Cuenta hasta 10 antes de volver a llamarlo. En estos casos, es bueno acompañarse de una voz alegre y del lenguaje gestual pues los perros son mucho más visuales que nosotros. No pasa nada por agacharnos o movernos, animando al perro, cuando estamos empezando, para hacer aún más atractiva la actividad.

Otro error común es utilizar diferentes palabras para un mismo fin: Ven, vamos, aquí, que te he dicho que vengas…. Con lo que terminamos confundiendo cada vez más a nuestro perro al tiempo que nosotros nos vamos enfadando progresivamente ante su desobediencia. El resultado suele ser que el perro aún tarda más en venir porque nota que estamos alterados y cuando lo hace, lo suele hacer mostrando señales de calma para intentar tranquilizarnos (se lame, viene agachado y despacito, gira la cabeza….) señales que nosotros confundimos con arrepentimiento por parte del perro por haberse portado mal.  La comunicación ente perro y propietario es vital y debemos cuidarla. Muchas veces se rompe por culpa nuestra por no haber puesto el empeño suficiente en ser concretos y coherentes.

Durante el paseo, llámalo varias veces (sin abusar) y prémialo cada vez que acuda. Cógele del collar de vez en cuando y vuelve a liberarlo inmediatamente para que siga jugando. Si solo lo llamamos cuando nos volvemos a casa, enseguida aprenderá que nuestra llamada significa fin de la diversión y cada vez remoloneará más ante nuestras demandas. Si cada vez que regresa a nuestro lado, dejamos que pase de largo sin que exista contacto físico, será difícil agarrarlo en caso necesario pues habrá aprendido a zafarse y lo considerará un juego más.


Este mes tenemos una cita formativa de nuestro taller más popular para practicar la llamada y el paseo sin tensión. Toda la info en: http://perrygatos.es/perros/paseo-y-llamada/


domingo, 3 de mayo de 2015

Educar y aprender es cosa de dos

En el tema de la educación, no se puede cargar la responsabilidad únicamente en el perro. No se le puede pedir que haga algo que no le hayamos enseñado previamente y se haya fijado de forma coherente. Sería como tratar de echarle la culpa cuando algo no nos sale bien, simplemente porque estaba al lado.
Tan importante es desear tener perro como evaluar nuestra capacidad para hacernos cargo de todo lo que implica: Además de alimentación y cuidados veterinarios, todo lo relativo a vivir en sociedad como enseñarle a pasear, a comportarse de manera adecuada en espacios públicos…, a saber estar, en definitiva.

Elegir el compañero más adecuado a nuestro estilo de vida resulta fundamental y hemos hablado en anteriores artículos sobre ello. Sin entrar al tema y, simplemente, por poner un ejemplo, no conviene elegir un perro muy activo, si somos más de sofá y manta. Sería una relación condenada al fracaso casi desde el principio.

Aprender las pautas más básicas como pasear sin tensión, llamarlo de forma efectiva y ciertas habilidades básicas, puede ser un trabajo relativamente fácil si tienes mucho empeño o te pones pronto en manos de un buen educador profesional, que te ayude a conocer a tu animal y su naturaleza, sus necesidades y, sobre todo, a ser consciente de tu propio lenguaje corporal frente a tu perro.

Procura facilitar las cosas y ayudar a que el perro acierte. Él aprenderá antes y ambos disfrutaréis de la experiencia.
CHELU es un guapo podenco de solo año y medio, de  tamaño mediano (50 cm hasta la cruz) . Es súper sociable, pacífico y bonachón. Solo quiere jugar y agradar y se lleva estupendamente con gatos. 

No pierde la esperanza de salir de encontrar a una familia para dar y recibir todo el amor del mundo.