miércoles, 30 de septiembre de 2015

Alonso se ha perdido. ¿Nos ayudas a encontrarlo?

Es un perro buenísimo y dócil pero se asustó y logró zafarse del arnés. Está castrado y lleva CHIP: 941000016787756

Llevamos desde el domingo buscando y no pararemos hasta encontrarlo. Seguramente sigue muy asustado, pues se ha dejado ver pero no coger. Si lo ves, da aviso a los teléfonos de contacto para poder ir a buscarlo.

LOGROÑO, ZONA LAS NORIAS, Carretera de LAGUARDIA


TEL: 679951571- 669488466


Perros, reacciones y comunicación

Una situación relativamente frecuente por parte de propietarios de perros reactivos, consiste en anticipar la respuesta en previsión de mayores problemas.

Si tienes un perro que se pone nervioso ante otros perros en la calle o en el parque, es preciso que además de supervisar al animal, revises tu propio lenguaje corporal ante cada situación.

No es raro que al prever una situación potencialmente desagradable, "anticipemos" nuestra respuesta corporal recortando la correa a nuestro perro y añadiendo tensión a algo de que por sí, no le gusta. En muchos de esos casos, nuestro perro, se "preparará para lo peor" haciendo gala de tirones de correa y casi seguro, algún que otro gruñido.

Si por el contrario, una vez localizado el potencial detonador de tu perro, mantienes los brazos (y la correa) relajados, amplias la distancia que os separa de él, y sigues caminando sin prestarle demasiada atención (sin mirar fijamente al otro perro pero supervisando las reacciones del tuyo propio), casi seguro que tu perro reaccionará de una manera mucho más adecuada, te mirará como esperando respuesta y, si encuentra tu mirada a modo de apoyo, aprenderá que puede contar contigo en las situaciones difíciles.

Seguramente, al dejar atrás al otro perro, tu propio perro se sacuda para liberar la tensión del momento lo que significa que ha sabido gestionar la crisis y se está relajando.

Nuestro lenguaje corporal, aunque sutil, puede ayudar a nuestro perro a cambiar la perspectiva de lo que tiene enfrente si encuentra en nosotros un apoyo y referente.

Brazos y correa relajada no quiere decir faltos de seguridad. La correa ha de estar firmemente sujeta pero no por ello ha de trasladarse tensión al resto del cuerpo. Eso requiere de cierto entrenamiento por parte del guía y es recomendable practicar con nuestro perro en entornos seguros para ganar confianza y poder ayudarlo en caso necesario.


Imagen: http://goo.gl/MRGlsP


jueves, 17 de septiembre de 2015

Gatos y visitas

Si te fijas bien, cuando llegan visitas a casa, algunos gatos desaparecen de la vista hasta que se marchan. Otros en cambio, estarán encantados ante la novedad. Si es el caso, nuestro gato, sobre todo si es curioso, saldrá y se frotará contra cada persona, rodeando las piernas con su cola. Con este gesto, nuestro pequeño felino, está tratando de "adivinar" el temperamento de esa persona, y de saber si es amistosa o no (si se aparta, si le acaricia o le habla...). Es una forma de saludo.

Cuanto más te empeñas en que tu gato sea sociable con las visitas, menos ganas le pondrá el animalito en ser amable. Normalmente, los gatos se acercan a las personas que menos interés muestran en ellos, puesto que evitan mirarlos directamente a los ojos (una mirada fija puede ser interpretada por los gatos como una amenaza, si no tienen suficiente confianza con esa persona), así que procura relajarte, dejar que tu gato se acostumbre a la situación y dejar que la cosa vaya fluyendo por si sola...

Vozka es una de las recién llegadas a la resi. Tiene unos cuatro meses y poco y es divertida y pizpireta. Se lleva bien con personas, perros y gatos.




miércoles, 16 de septiembre de 2015

Tiempo de calidad con tu perro

En la relación perro-persona es que cuanto más tiempo pasas con tu perro, mejor fluye la comunicación y entendimiento entre los dos. Si te paras a pensarlo bien, llegado a este punto, apenas necesitas palabras para hacerle saber lo que le estás pidiendo.

Los perros son mucho más visuales que nosotros y "adivinan" lo que tratamos de expresar con tan solo interpretar nuestros pequeños gestos. Saben si vamos a cambiar de dirección, a pararnos... Son los momentos especiales en los que estamos en total sintonía con nuestro perro... que nos sentimos conectados.

Las personas también tenemos esa capacidad de entender. Tan solo hay que pararse a observar atentamente a nuestro perro. Si prestamos atención, la gran mayoría de nosotros somos capaces de comprender, por el lenguaje corporal de nuestro peludo, si está contento, relajado, inquieto o asustado. También somos capaces, en la mayoría de los casos, de interpretar los ladridos y adaptarnos a cada uno de ellos en función de si representan amenaza, juego, petición, aviso, etc.

Todo ello, sin necesidad de que nadie nos lo haya enseñado previamente. La convivencia, genera un vínculo entre persona y animal que propicia el entendimiento. Es por ello que el tiempo que pasas con tu perro, ha de estar cargado de experiencias positivas para los dos.





miércoles, 9 de septiembre de 2015

Si vas a adoptar un perro y Denia en adopción

¿Estás planteándote adoptar un perro? Si es así, no pierdas de vista que es una decisión a largo plazo. De repente, tienes a tu cargo a un ser vivo y toda tu vida sufre un vuelco en horarios y rutinas nuevas.

Como en toda relación, te aporta pero te obliga a renunciar a ciertas rutinas anteriores. Como toda relación, necesita un periodo de ajuste y de adaptación para que funcione.

Ahí van las razones que debes plantearte muy en serio, antes de pensar en tener un perro.


Denia tiene cinco años y es una perra de tamaño mediano activa, divertida, cariñosa y muy sociable. Le encanta el deporte y las salidas al aire libre pero dentro de casa es muy tranquila.




lunes, 7 de septiembre de 2015

Hablando en gato y dos buscando hogar

Los gatos no solo saben hacer "miau". Al contrario de lo que pensamos, son unos expertos comunicadores, además de bilingües.

Los gatitos se comunican con su madre mediante un lenguaje particular que más tarde, se sustituye por el lenguaje normal entre adultos. Lo sorprendente es que, mientras para comunicarse entre ellos, emplean el lenguaje normal de los gatos adultos, mucho más expresivo y gestual, para hacerlo con las personas emplean durante toda la vida el lenguaje infantil de los gatitos. Incluso lo enriquecen con nuevas variaciones que jamás usan entre gatos.

Hay muchos tipos de miau y cada uno tiene su propio significado. Hoy te invitamos a descubrir más en

Oscar y Merlín son dos de los gatos más comunicativos que conozco. Divertidos, juguetones y sociables, son inseparables y, por eso buscan hogar,  juntos. Tienen un año de edad y puedes conocerlos en la Guardería Lola y Zar en Cañas (La Rioja).




domingo, 6 de septiembre de 2015

Cuando le llamas y no te hace ni caso…… o quizá si

En demasiadas ocasiones, nos enfadamos a  la primera con nuestro perro porque pensamos que no hace caso, se muestra desobediente y no atiende a aquello que le pedimos. Le tildamos de cabezota y testarudo pero, es posible que no toda la culpa sea suya.

En esos casos debemos pararnos un momento y pensar que quizá nuestro perro no entiende lo que le estamos diciendo o que lo estamos comunicando mal. Tenemos la costumbre de hablar y hablar, cometiendo el error de creer que comprende todo lo que les decimos.

Muchas veces, llamamos a nuestro perro en la distancia, para que vuelva a nuestro lado sin indicarle claramente qué esperamos de él. Solemos repetir su nombre y el perro, incluso nos mira esperando algo más… La respuesta lógica de todo perro al oír su nombre será girarse para averiguar  qué queremos de él. La pena es que muchas veces se nos olvida decírselo y los perros, al igual que nos ocurre a nosotros, no saben leer nuestras mentes. No vale decir “Luna”, “Luna” diez veces si realmente no le estamos informando de lo que queremos, que en realidad es “Luna ven”.

Llámalo una vez y espera. Nos solemos impacientar en cuanto no acude inmediatamente. Cuenta hasta 10 antes de volver a llamarlo. En estos casos, es bueno acompañarse de una voz alegre y del lenguaje gestual pues los perros son mucho más visuales que nosotros. No pasa nada por agacharnos o movernos, animando al perro, cuando estamos empezando, para hacer aún más atractiva la actividad.

Otro error común es utilizar diferentes palabras para un mismo fin: Ven, vamos, aquí, que te he dicho que vengas…. Con lo que terminamos confundiendo cada vez más a nuestro perro al tiempo que nosotros nos vamos enfadando progresivamente ante su desobediencia. El resultado suele ser que el perro aún tarda más en venir porque nota que estamos alterados y cuando lo hace, lo suele hacer mostrando señales de calma para intentar tranquilizarnos (se lame, viene agachado y despacito, gira la cabeza….) señales que nosotros confundimos con arrepentimiento por parte del perro por haberse portado mal.  La comunicación ente perro y propietario es vital y debemos cuidarla. Muchas veces se rompe por culpa nuestra por no haber puesto el empeño suficiente en ser concretos y coherentes.

Durante el paseo, llámalo varias veces (sin abusar) y prémialo cada vez que acuda. Cógele del collar de vez en cuando y vuelve a liberarlo inmediatamente para que siga jugando. Si solo lo llamamos cuando nos volvemos a casa, enseguida aprenderá que nuestra llamada significa fin de la diversión y cada vez remoloneará más ante nuestras demandas. Si cada vez que regresa a nuestro lado, dejamos que pase de largo sin que exista contacto físico, será difícil agarrarlo en caso necesario pues habrá aprendido a zafarse y lo considerará un juego más.


Dunia es una perrita especial. Tiene un algo que enternece pero aún le cuesta soltarse. Tímida y miedosa con las personas, va mejorando poco a poco con la ayuda y trabajo de su madrina y estamos seguros que con tiempo y paciencia logrará superar todas las dificultades dejando ver el podenco que lleva dentro. Es una perra muy sociable con otros perros, así que para su adopción sería genial una casa con otro perro/a, con ellos se muestra tal y como es. Alegre y Divertida!
Si quieres acoger o adoptar a Dunia escribe  a dan.asociacion@gmail.com



jueves, 3 de septiembre de 2015

Jugando con nuestro perro a practicar la llamada

Un juego divertido para practicar con nuestro perro y afianzar la llamada es "El escondite".

Aprovecha las salidas matutinas al parque (mejor si es temprano) cuando hay menos distracciones y aún podemos llevar al perro suelto, sobre todo si vives en una ciudad con normativa al respecto. Este tipo de juego libre es válido si el perro reconoce su nombre o por lo menos tu voz. Para perros recién llegados a casa, o que no tengan una llamada fiable aún, podemos practicar con ayuda de otra persona que lleve sujeto al animal con una correa larga, de unos cinco metros por ejemplo, para evitar fugas y/o accidentes.

Supervisa a tu perro y cuando esté absorto olisqueando el entorno, escóndete detrás de algún elemento que haga de pantalla visual (arbusto, columna, farola, árbol...) pero sin perder de vista al animal. Se trata de que él no te vea pero no al revés. Seguro que en un momento dado, levanta la cabeza del suelo y, en cuanto note tu ausencia, empiece a mirar en todas las direcciones buscando una pista. Ese es el momento de llamarlo desde detrás de nuestro escondite.

Normalmente, verás que viene rápidamente... Premia su llegada con una chuche o una caricia. Paulatinamente puedes retrasar la llamada dejando que sea el perro el que tome la iniciativa de buscarte. De esta forma, lo acostumbramos a ir pendiente de nosotros de forma amable y positiva.

Para que el juego funcione, es recomendable que la relación guía-perro sea buena y consistente. Es decir, estamos practicando y se trata de divertirse pero de lograr objetivos (que acuda a la llamada) que luego se puedan trasladar a otros entornos. Por eso es importante tener un historial previo libre de penalizaciones o castigos cuando el perro se ha retrasado en volver, por ejemplo, si estaba jugando con otros perros en el parque.


El protagonista de hoy es Eric, un griffon adulto (nacido en 2006) que lleva mucho tiempo esperando que alguien se fije en él. Le encantan los juegos de llamada, los paseos relajados y la compañía humana.

Si quieres conocerlo, contacta con: dan.asociacion@gmail.com