lunes, 11 de enero de 2016

Vuelta al cole con tu perro y Greta en busca de un hogar

Simplificando mucho la Teoría del aprendizaje, los perros repiten los comportamientos que implican algún tipo de refuerzo y tienden a desistir de aquellos que no le suponen ninguna gratificación. En ocasiones, el entorno o la misma familia refuerzan la mala conducta de nuestro perro, aunque nosotros no busquemos ese objetivo. Por ejemplo, llevas semanas trabajando para que tu cachorro deje de saltar encima de la gente, puesto que ahora es pequeño pero, cuando llegue a adulto tendrá una envergadura importante pero, cuando sales al parque, siempre hay algún vecino al que no le importa y, hasta se lo pide, porque le “encantan los perros”. Es lo que llamo boicot del parque, puesto que confundimos al perro y mucho trabajo anterior, se va por la borda en un instante.

En otras ocasiones, nosotros mismos reforzamos por accidente la conducta del perro, por ejemplo, cuando le permitimos que tire hacia delante, aun cuando la correa va tensa hace mucho rato.

Por último, hay situaciones que no podemos controlar del todo. Por ejemplo, salir corriendo tras un gato, una bicicleta o un corredor puede ser muy divertido para el perro, pero comprometido para nosotros pero, sobre todo, para la seguridad del animal. En esos momentos, nos ponemos nerviosos y, en la mayoría de los casos, llamamos gritando a nuestro perro que, hace caso omiso de nosotros.

Por tanto, tenemos que tener claro que, las dos principales maneras de romper con las conductas problemáticas de nuestro perro son retirar cualquier tipo de refuerzo consciente o inconsciente de esa conducta y, sobre todo, darle una alternativa a cambio.

Todo este proceso requiere de una inversión de tiempo y paciencia pues hay que supervisar con celo las conductas que nos presenta nuestro perro (tanto las que no nos gustan como las que sí) para recompensar las que nos interesan, en su caso.

Practicando el paseo….

Por ejemplo, cuando nuestro perro tira de la correa, además de observar la conducta del animal para buscar alternativas, es igualmente relevante estudiar nuestro propio lenguaje corporal (podemos pedir ayuda a alguien o, incuso, grabarnos en vídeo) ya que, en muchos casos, no hay conexión entre perro y persona o el propio guía por inexperiencia o por malas experiencias previas (el perro tira en cuanto ve algo que le interesa), transmite su propia tensión al animal a través de la correa.

Por ello, es imprescindible aprender a usar nuestro movimiento corporal para guiar adecuadamente a nuestro perro, buscando su mirada e implicación en el juego del paseo y logrando mediante la práctica que la correa dibuje una ligera "sonrisa", señal inequívoca de que se camina sin tensión.

Practicar de forma tutelada y gradual aquello que quieres mejorar con tu perro, por ejemplo el paseo o la llamada, te permite supervisar la situación de principio a fin y ofrece al animal, la posibilidad de trabajar en un entorno seguro y controlado para aprender a gestionar de manera diferente, situaciones rutinarias.

El próximo domingo 17 iniciamos la segunda edición del Programa Ciudadano Canino Ejemplar


y 23 de Enero tenemos una nueva oportunidad de practicar paseo y llamada en nuestro Taller más popular.


Greta es una preciosa perrita de tres años y medio, recogida por la perrera de Logroño donde espera una oportunidad. Como otros tantos, solo necesita un poco de paciencia y cariño para sacudirse el miedo y timidez inicial... Buscamos para ella un hogar.
Te animas a ayudarla acogiendo, adoptando o, simplemente difundiendo?

Si puedes adoptar, acoger o apadrinar a Greta, escribe un mail a:







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